martes, 26 de julio de 2016

Se viene MINIMALISMOS 2 - ALMACEN DE BREVEDADES

Ya está cerca.
Edita SINERGIA y antologa Sergio Gaut vel Hartman.

Esta es la lista de escritores que participan en la antología:
Adriana Alarco de Zadra
Roberto Almendáriz
Daniel Antokoletz
Alejandro Bentivoglio
Sebastián Borkoski
Ana María Caillet Bois
Fabián C. Casas
Susana Cella
Silvana D´Antoni
Daniel Frini
Héctor García
Sergio Gaut vel Hartman
Köller
Ada Inés Lerner
María Elena Lorenzin
Abel Maas
Melanie Márquez Adams
Jorge Miño
Cristian Mitelman
Juan Manuel Montes
Fernando Naranjo Espinoza
Fernando Andrés Puga
Héctor Ranea
María Cristina Rolnik
Liliana Mabel Savoia
Norah Scarpa Filsinger
Fernando Sorrentino
Marcelo Sosa
Patricia Suárez
Iris Tocuyo
Gustavo Valitutti

lunes, 25 de julio de 2016

69 Antología de microrrelatos eróticos. Reseña de Carlos Enrique Saldivar



Dice Carlos Enrique Saldivar:

He leído los dos volúmenes de "69", antología de microrrelatos eróticos, compilados por Carolina Cisneros (el tomo de las autoras) y por Alberto Benza (el tomo de los autores varones). Creo que ambos libros forman una unidad, cada uno tiene 69 minificciones de 69 palabras. Son 69 mujeres y 69 hombres desbordando la creatividad. Este servidor participa en el tomo de los varones con el texto "Placer interno". Separando mi texto, opino que estamos ante una obra monumental, todos los trabajos son muy buenos, y los hay excelentes, sublimes; hay desde el realismo cotidiano, hasta el misterio, la fantasía, la ciencia ficción, entre otros géneros. Los textos se leen con gran placer, como si se degustara un pequeño y delicioso manjar, y varios de los trabajos se pueden releer. Estamos ante la mejor antología temática de minificciones editada en Perú; me sorprende la calidad de estas ficciones, y que tantos autores hayan conseguido dar a luz microrrelatos tan buenos, teniendo la limitación del número de palabras; en mi caso, me costó. Creo además que, aunque ambos libros compartan título y sean dos tomos, son dos antologías distintas, de compiladores distintos, y se pueden leer, y estudiar de forma independiente. De modo que estamos ante dos antologías, que se complementan, y al mismo tiempo se valen por sí solas, al momento de exponer la creación literaria. La editorial que llevó a cabo el proyecto es Altazor. Visiten su stand en la FIL y adquieran un ejemplar. La lectura los satisfará y los acompañará por mucho tiempo durante los recónditos viajes de la excitación imaginativa.

sábado, 23 de julio de 2016

69 - Antología de microrrelatos eróticos

Me avisa Alberto Benza:

Este sábado 23 de Julio a las 5p.m. en el auditorio: Clorinda Matto de Turner presentaré junto a Carolina Cisneros la Antología «69» (Editorial ALTAZOR). Nos acompañan en la mesa los investigadores: Óscar Gallegos y Rony Vásquez.

AUTORES QUE CONFORMAN LA ANTOLOGÍA «69» LADO MASCULINO ♂:

1. Gonzalo Aguilar Rojas
2. Julián Amézquita
3. Róger Antón Fabián
4. Manuel Araníbar Luna
5. David Arce
6. Dennis Arias Chávez
7. Germán Atoche Intili
8. Pablo Ávila Oré
9. Sergio Barandiarán
10. Enrique Bernales Albites
11. Carlos Calderón Fajardo
12. Ricardo Calderón Inca
13. Fernando Carrasco Núñez
14. Sandro Centurión (Argentina)
15. Jomar Cristóbal Barsallo
16. Antonio Cruz (Argentina)
17. Carlos De La Torre Paredes
18. Emilio Del Carril (Puerto Rico)
19. Willy del Pozo
20. Leonardo Dolengiewich (Argentina)
21. José Donayre
22. Diego M. Eguiguren
23. Julio Estefan (Argentina)
24. Daniel Frini (Argentina)
25. Óscar Gallegos
26. Martín Gardella (Argentina)
27. Pablo González Cuesta (España)
28. Mario Guevara
29. José Güich Rodríguez
30. William Guillén Padilla
31. Pedro Guillermo Jara (Chile)
32. Marcos Herrera Estevan
33. Leandro Hidalgo (Argentina)
34. Ángel Málaga
35. Andrea Marinelli (Italia)
36. Jack Martínez
37. Sarko Medina Hinojosa
38. Juan Manuel Montes (Argentina)
39. Ernesto Moreno Ampuero
40. Pablo Nicoli Segura
41. Pedro Novoa
42. Héctor Ñaupari
43. Juan Ochoa López
44. Karl Oharak
45. José Manuel Ortiz Soto (México)
46. Alfonso Pedraza (México)
47. Javier Perucho (México)
48. Rogelio Ramos Signes (Argentina)
49. Carlos Rengifo
50. Jorge Rivera Rojas
51. David Roas (España)
52. Miguel Ruiz Effio
53. Cosme Saavedra
54. Carlos Enrique Saldívar
55. Daniel Salvo
56. Álvaro Sánchez Schwartz
57. Miroslav Scheuba (Chile)
58. Alberto Schroth Prilika
59. David Slodky (Argentina)
60. Christian Solano
61. Félix Terrones
62. Manuel Terrones Pacheco
63. Jorge Ureta Ureta
64. Miguel Ángel Vallejo
65. Rony Vásquez Guevara
66. Fabián Vique (Argentina)
67. Omar Julio Zárate (Argentina)
68. Alberto Zelada
69. Lucho Zúñiga

jueves, 21 de julio de 2016

"Nuestro sol era una máquina de fabricar sombras" en COMEHOMBRES

Se viene el número final de la colección Pelos de Punta. Es el número 13, "Come Hombres", y allí está mi cuento "Nuestro sol era una máquina de fabricar sombras".
Es el tomo final y PelosDePunta se despide con escritores de primer nivel. Federico Jeanmaire, Gustavo Nielsen y muchos más en un libro de relatos encadenados. En un homenaje al atemporal Las mil y una noches, ComeHombres encierra un cuento dentro de otro al mejor estilo "caja china". Locura, ambición, sexo, venganza y mucho pero mucho miedo en los 14 relatos de horrror que no vas a poder dejar de leer. ¿Estás listo para el paso final?

FECHA DE LANZAMIENTO: 25/08/2015

En este tomo:
Estación, por Gustavo Nielsen
Perdón, por Manuel Megías
Lara and the dead dolls, por Esteban Prado
Pájaros de la cabeza, por Mariano Quirós
Otoño en el panteón de los libros, por Maximiliano Chiaverano
El hombre de camisa a rayas, por Martín Carbonetto
Nuestro sol era una máquina de fabricar sombras, por Daniel Frini
La sombra en el faro, por Ariel S. Tenorio y Franco Guarino
Larga espera, por Matías Gallardo
Los esperantes, por Mauricio Koch
El contingente, por Julián Mocoroa
Devolvé el cuchillo, por Mariel Mitidieri y Julián Arrighetti
Batman en la cama de al lado, por Juan Pablo Gómez
Finde, por Federico Jeanmaire
con epílogo de Narciso Rossi

miércoles, 13 de julio de 2016

CHRÓNO ÉNA, CHRÓNO DYO en ESPACIO AUSTRAL

Dice la nota de prensa de CONTRACORRIENTE EDICIONES:

El décimo tercer cuento de Espacio Austral es Chróno éna, Chróno dyo de Daniel Frini. 

El señor Jota-Tres-Tres visita al Licenciado E-Dos-Cero-Cero ya que necesita su ayuda para cumplir con un pedido que cambiará la historia de la humanidad.


Comunicado de Prensa:


Santiago, 25 de julio de 2016.

Los más destacados escritores de ciencia ficción de Chile y Argentina reunidos por primera vez en una antología binacional

El volumen de cuentos Espacio Austral, publicado por Contracorriente Ediciones, agrupa las mejores obras chileno-argentinas de este género. Contiene textos de Sergio Alejandro Amira, Daniel Antokoletz, Jorge Baradit, Patricio G. Bazán, Alejandro Bentivoglio, Sebastián Borkoski, Óscar Barrientos Bradasic, Juan Calamares, Pablo Castro, Claudia De Bella, Jorge Etcheverry, Néstor Darío Figueiras, Daniel Frini, Ignacio Fritz, Sergio Gaut vel Hartman, Rodrigo Juri, Cristián Mitelman, Diego Muñoz Valenzuela, Laura Olivera, Héctor Ranea, Armando Rosselot C., Luis Saavedra, Saurio, Fernando Sorrentino, I.C. Tirapegui, Rodrigo Vásquez Saldía, Soledad Véliz y Abraham David Zaracho Ávalos.

«Este libro representa el esfuerzo de congregar, en un mismo lugar, a los más osados escritores de ciencia ficción de ambos lados de la cordillera. Es una antología que nos guía, no solo hacia el futuro de la humanidad sino al futuro de la literatura especulativa. Son 380 páginas y 28 cuentos que llevan al lector de un universo a otro sin descanso», señala su antologador, el narrador argentino Sergio Gaut vel Hartman, finalista del Premio Minotauro 2005. 

El porvenir siempre ha llamado la atención de los más diversos escritores (Julio Verne, H.G. Wells o J.G. Ballard son solo algunos de ellos) y en Espacio Austral se integran las visiones de 28 autores chilenos y argentinos sobre qué le espera al ser humano más allá del horizonte: Luz que rebota inofensiva en las paredes blancas. Abducciones. Espacio se pliega sobre sí mismo, verde. Algo que muere y renace en un mismo cuerpo. Aguas siempre a punto de cambiar de humor. Criaturas emboscadas por enemigos invisibles. Fragmentos de vivos y de muertos. Monstruos. Un vórtice de preguntas alocadas. Alienígenas. Una torre de Babel hecha de maldad pura. Roboides, virus inteligentes, nanorasers. El Apocalipsis según una moribunda. Puentes entre dimensiones. Cientos de embriones a punto de ser clonados. Una esfera oscura e hipnótica que engulle palomas y bolsas de basura. El cruel y penoso adiós de la anarquía. Mutantes. Un plácido paisaje que muestra una escarpada costa marina. Sobrevivientes. Una novelita ciberpunk. Ojos descomunales, redondos, sanguinolentos, sin cejas, sin pestañas. La turbiedad de los bosques hundidos. El ritmo implacable del plastiacero azul. Una ciudad dorada al otro lado de un río de plata. 

Este es el punto de partida de un viaje que llevará al lector, no solo hacia todos los rincones del universo, sino también hacia el interior de la mente humana. 

Acerca del antologador:

Sergio Gaut vel Hartman nació en Buenos Aires el 28 de septiembre de 1947. Es escritor, editor y antólogo. En 1982, mientras era parte del equipo de la revista argentina El Péndulo, dio impulso al movimiento que fundaría el Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía. Ha publicado: Cuerpos descartables, El juego del tiempo, Espejos en fuga y Vuelos.

Espacio Austral - Sergio Gaut vel Hartman (antologador)- ISBN: 978-956-8854-12-6 - Género: cuentos - Páginas: 380 - Formato: 14 x 21 cm con solapas de 10 cm - Fecha de publicación: julio de 2016 - $17.900 - Editorial: Contracorriente Ediciones - Distribución: Ocholibros Editores

martes, 12 de julio de 2016

BASTA, CIEN HOMBRES CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO

Aquí está la tapa.

Edición de Amor Hernández, Fabián Viqué, Leandro Hidalgo, Miriam de Gerónimo y Sandra Bianchi.

Edita: Macedonia Ediciones

domingo, 5 de junio de 2016

Ya entró a imprenta ESPACIO AUSTRAL

Ya entró a imprenta ESPACIO AUSTRAL, la antología chileno argentina de ficción especulativa que edita CONTRACORRIENTE EDICIONES de Chile. Esta es la portada definitiva.

El libro salió gordito: 380 páginas con 28 cuentos, de Daniel Antokoletz , Patricio G. Bazán , Alejandro Bentivoglio, Claudia De Bella; Néstor Darío Figueiras, Laura Olivera, Héctor F Ranea, Saurio y Sergio Gaut Vel Hartman entre otras bestias. Acá está mi cuento de ciencia ficción con humor "Chróno éna, chróno dýo"

Micros míos en la antología de microrrelatos de amor/desamor BREVILLA

Lilian Elphick publica la antología de microrrelatos de amor/desamor BREVILLA, en la que tengo el placer de compartir mis textos con los de grandes escritores y amigos, como Adriana Alarco de Zadra, Pía Barros, Sandra Bianchi, Mónica Cazón, Sandro Centurión, Antonio Jesús Cruz, Luciano Doti, Eduardo Gottfelf , Luisa Hurtado, Ada Inés Lerner, María Elena Lorenzin, Patricia Nasello, Rogelio Ramos Signes, Álvaro Ruiz de Mendarozqueta, y Ana María Shua; entre otros. Allí están mis textos "El viaje del alma de Juan Benítez" y "La brújula herida"

¡Gracias Lilian!

El enlace está en:

sábado, 19 de marzo de 2016

Un micro mío junto a otro del Maestro Clarke.

Encuentro una entrada en un blog que se llama "Aire Nuestro"; el Club de Lectura más antiguo de la Biblioteca Jorge Guillén, del Instituto Cervantes de Milán (Italia), creado en el año 2009 y que tiene como objetivo principal permitir el encuentro de todos aquellos interesados en la literatura española e hispanoamericana y/o que desean participar en encuentros en español para practicarlo.
Veo que en este blog, en la sección "El microrrelato de los viernes: Regresión a la nada", Valeria Correa Fiz publica mi micro "Siseneg" junto a "siseneG" del maestro Arthur C. Clarke ¡UN MICRO MIO JUNTO A UNO DE CLARKE! 

sábado, 5 de marzo de 2016

En MEDIO SIGLO, mi micro "Sospechoso"

—Es el numero tres, señor detective. Ese es el que estaba en la cama de mi abuelita, y que intentó comerme cuando le dije: “¡Qué orejas tan grandes tienes!”
—Bien, Caperucita, le has hecho un muy buen servicio a la comunidad.
En la fila de sospechosos, el número tres, el Topo Gigio, lloraba.

En MEDIO SIGLO, mi cuento "Blacyipblus"

Érase una vez una oveja negra y de ojos claros. Pañuelo de seda al cuello; minifalda roja y medias de red. Fumaba mentolados en boquilla larga. Acostumbraba a abanicar las volutas de humo con una sola caída de sus pestañas kilométricas. Los ovejos estaban turulecos. 
Una tarde de julio, a eso de las seis, vino el lobo. Mercedes descapotable, anteojos oscuros, melena al viento, hocico con bronceado caribe. La oveja negra se fue con él sin decir adónde ni mirar atrás. 
Este podría ser el fin, pero no. 
Los ovejos no soportaron el dolor de la pérdida. Por esa época escribieron los mejores poemas de desamor y compusieron los blues más desgarradores, casi como Ma Rainey cantando Deep Moaning Blues. Once ovejos se suicidaron, aunque se sabe que, en el rebaño, «once» es otra manera de decir muchos. 
Este podría ser el fin, pero no. 
La oveja y el lobo se instalaron en la gran ciudad. Llevaron una vida glamorosa y fascinante. Fueron fotos en tapas de revistas, desde donde reglaban la moda; y hechizaron a la audiencia de livings elegantes de la televisión. 
Sin embargo, un tiempo después, el lobo adujo cierta necesidad de comprar cigarrillos y se fugó con Caperucita. La oveja lo esperó los días exactos que demoró en darse a la bebida. Un año más tarde, murió de frío en la calle, a no más de una cuadra y media del Caesars Palace. Nadie la reconoció. La enterraron en una tumba sin nombre en el Cementerio del Sur. 
Este podría ser el fin, pero no. 
Entre los ovejos, la oveja negra se convirtió en leyenda. Su eclipse se tradujo en viajes al Oriente; en fobia a las personas y reclusión en un penthouse de Bruselas; en un accidente de aviación cuando llegaba a esquiar en las pistas de Aspen. Su sonrisa sesgada se hizo cada vez más oblicua; sus dientes blancos brillaron más al pasar de una generación a otra; sus ojos son, ahora, casi transparentes. 
Hoy, los ovejos la recuerdan como quien evoca a Greta Garbo. 
Este podría ser el fin, pero no. Aunque no sé cómo sigue.

MINIMALISMOS ya está en la calle!

Yastá. Ya salió. 

En MINIMALISMOS (MICROFICCIONES Y CUENTOS BREVES) están mis micros "Apenas minutos antes de la orden de ataque"; "Tratado acerca de cómo levantar minas"; "Los hechos en el caso de mi brazo izquierdo"; "Costumbre amorosa de los gigantes" e "Inmortales". Acompaño a grandes autores como Daniel Antokoletz, Raquel Barbieri, Alejandro Bentivoglio, Diana Bracamonte, Sebastián Borkoski, Cristian Cano, Sandro Sandro Centurion, Antonio Jesús Cruz, Rosa Lía Cuello, María Pía Danielsen, Félix Díaz, Camilo Fernández, Mempo Giardinelli Köller, Ada Inés Lerner, Javier López, Beto Mansilla, Juan Manuel Montes, Fernando Naranjo Espinoza, Laura Olivera, Rogelio Ramos Signes, Héctor Ranea, Diana Sánchez, Ana María Shua, Juan Manuel Valitutti, Laura ElisaVizcaíno y Sergio Gaut Vel Hartman. 

 Editó SINERGIA. Antologó Sergio Gaut vel Hartman.

lunes, 29 de febrero de 2016

Cuatro relatos míos en MICROFILIA


En el N°4 de la revista MICROFILIAS, Patricia Nasello publica cuatro relatos míos: "La leyenda del hombre amantísimo", "Apenas minutos antes de la orden de ataque", "Se necesita un manual de autoayuda para fantasmas" y "Dirán, con temor, nuestro nombre en los fogones"


miércoles, 3 de febrero de 2016

Babelicus en español

Inaugurando el N°1 de BABELICUS EN ESPAÑOL (sucesora de Pegasus Internacional); acá está mi cuento "Siempre llego tarde a todos lados". Muchísimas gracias a Adriana Alarco, Stefano Valente y Pierre Brouillaud.

Siempre llego tarde a todos lados

Tengo un problema: mi máquina del tiempo atrasa.
He gastado horas en darle cuerda de la manera correcta (no es conveniente forzar el mecanismo, tal como lo demuestra el trágico incidente del Chichilo Sartori), pero no hay caso.
Intenté encontrar alguna ecuación que me permita compensar los desajustes (mi hipótesis era que cuando más lejos hacia adelante o hacia atrás, más atraso del mecanismo), pero no hubo caso. La he llevado al taller del Laucha Micheli —no hay mejor relojero que él—. Consulté con el Manteca Acevedo, que de motores cuánticos sabe una enormidad. Corregí el flujo de tempiones con una barrera de interacción electromagnética de largo alcance, confiné las fuerzas de repulsión electroestática para limitar la velocidad térmica, interferí en la relación an/cat de manera de aumentar la energía de paso; pero tampoco me sirvió de nada.
Y el problema no es menor.
Me hice viajero porque fue la mejor manera de aunar mis dos pasiones: por un lado, soy una especie de científico casero al que le fascina construir dispositivos extraños; y por otro, me encantan los episodios anecdóticos de la historia; así que, cuando encontré los planos, no lo dudé; construí la Máquina y me lancé al espaciotiempo, pero no hay caso.
Tres o cuatro veces quise ver cómo perdía su cabeza Maria Antonia Josepha Johanna von Habsburg-Lothringen, el veinticinco de Vendémiaire del año dos de la República Francesa, a las once de la mañana, en la Plaza de la Revolución, en París; y siempre arribé cuando los últimos curiosos están alejándose y el verdugo Sansón limpia la hoja de la guillotina. Incluso una vez llegué en la noche del veinticinco al veintiséis, y sólo encontré a un borracho orinando una de las patas del cadalso.
Quise ver a Martin Luther King y su I have a dream el veintiocho de agosto de mil novecientos sesenta y tres, frente al monumento a Lincoln, en Washington; pero solo encontré las escaleras llenas de papeles y sucias por las miles de personas que las habían pisado; y a un grupo de relegados comentando, mientras se alejaban, lo impactante que les había resultado el discurso.
Intenté estar entre las catorce horas veinticinco minutos y las quince del 30 de abril de mil novecientos cuarenta y cinco, en los techos del Reichstag de Berlín y resolver, de una vez por todas si fue Melitón Varlámovich Kantaria, o Mijaíl Petróvich Minin o Abdulchakim Ismailov el soldado que hizo ondear la bandera roja en el portal del Parlamento alemán; y ver a Yevgueni Jaldei  inmortalizar el momento en una foto (ícono, si los hay, que marca el final de la Segunda Guerra); pero no llegué, siquiera, a verlo guardando sus equipos. Ya eran las cinco de la tarde, el tejado estaba vacío, y no había bandera.
Para cuando pisé la Curia del Teatro de Pompeyo en Roma, en los idus de marzo del año setecientos nueve at urbe condita; Bruto y los conjurados ya habían asesinado a Julio César.
No llegué a ver a Perón en el balcón de la Rosada, el diecisiete de octubre del cuarenta y cinco. En Nagasaki ya había explotado la bomba. No quedaba ningún occidental en Saigón. Los militares no me dejaron entrar al Groun Zero de Roswell. Los plomos de los Beatles estaban desarmando los equipos de la terraza del edificio de Apple. Mary Jane Kelly ya estaba muerta en su cama y no vi ni rastros de Jack the Ripper. Los cadáveres de Mussolini y la Petacci ya estaban colgados cabeza abajo en la estación de servicios de la Piazza di Loreto. El auto de Lady Di ya estaba deshecho en el túnel a orillas del Sena, y rodeado de ambulancias y autos de la policía. Apenas quedaban astillas de las maderas del puente sobre el Kwai. De Juana de Arco sólo quedaban cenizas y dos o tres brasas que avivaba un leve viento del norte. Dempsey estaba subiendo al ring después del terrible uppercut de derecha de Firpo. Los árboles de Tunguska estaban caídos y en llamas. Y, por supuesto, la policía ya había acordonado la Plaza Dealey de Dallas y se habían llevado a JFK mortalmente herido hasta el Hospital Parkland.
No hay nada que hacer. Siempre llego tarde a todos lados por culpa de este cacharro que me costó más de diez años de trabajo, un monstruosidad en dinero, mi matrimonio, el odio de mis hijos y el repudio de mis padres y amigos.
Por supuesto, intenté varias veces volver a mil novecientos noventa y ocho para prevenirme de este inconveniente con la esperanza de, en aquellos primeros pasos, encontrar una solución adecuada y tal vez obvia en los planos sacados de la revista Mecánica Popular del mes de marzo; pero, haga lo que haga, siempre llego después de haber cerrado mi taller y mientras, de seguro, estoy dormitando en el colectivo en el largo viaje de regreso a casa a esa última hora de la tarde. Ni siquiera pude llegar a prevenirme para sostener fuerte el pasamanos, la vez que el colectivo doscientos noventa y ocho frenó de golpe en la esquina de Brandsen y Quirno Costa, por culpa de un taxista que cruzó el semáforo en rojo; y que me valió una caída y un dolor en la espalda que me duró tres semanas.

sábado, 2 de enero de 2016

En las novedades de Noviembre de AMAZING STORIES (Sí, sí: la mismísima Améising Estoris que creó Hugo Gernsback en 1926) Tanya Tynjälä informa de la presentación de "Manual de autoayuda para fantasmas" en Garabombo.

Dice: "La editorial Peruana Micrópolis presentó en Argentina el libro de Daniel Frini “Manual de Autoayuda para Fantasmas”. El evento se llevó a cabo en la librería Garabombo de Buenos Aires, el 26 de noviembre"



http://amazingstoriesmag.com/2015/12/novedades-de-noviembre/


sábado, 21 de noviembre de 2015

Estaré en el 1er. Coloquio Argentino de microficcionistas

Por acá andaré el viernes 27 a las 12:50, en la mesa "Novedades editoriales de microficción I" presentando mi "Manual de autoayuda para fantasmas"; junto a los libros "¿Qué hacemos con los escombros?" (Saurio), "Yo también maté a un Terminator" (Sandro Centurión), "Legislación urgente para el logro de una humanidad sustentable" (Eduardo Gotthelf) y "La vida y otras inquisiciones" (Norah Scarpa Filsinger); y a las 15:00 hs, leyendo en el Carrusel de Microficciones III; junto a Mireya Keller (CABA), Alberto Benza (Lima, Perú), Mónica Cazón (Tucumán) y Miroslav Scheuba (CABA).

El 26 de noviembre de 2015, la presentación de "Manual de autoayuda para fantasmas"


lunes, 10 de agosto de 2015

"La balada de Duir y su amor galante" en AXXÓN 264

En la revista AXXÓN N°264, entre las 12 historias de FICCION BREVE, publican mi cuento "La balada de Duir y su amor galante"

Acá el link:


martes, 28 de julio de 2015

"La derrota" en Diario NCO

Luciano Dotti publica, hoy, mi microficción "La derrota" en el Diario NCO de La Matanza, Buenos Aires; en la primera aparición de su columna de martes y jueves.

La derrota

Espoleando a su caballo, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, encomendándose de todo corazón a su señora y diciendo en voces altas «¡Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete!» el Quijote embistió al primer molino.
Pero los molinos no eran tales, sino más de treinta desaforados gigantes, para quienes era buena guerra y gran servicio de Dios quitar la mala simiente humana de sobre la faz de la tierra.   Rocinante y el burro rucio de Sancho Panza pastorean, solos, en algún lugar de La Mancha.


martes, 14 de julio de 2015

En CUENTOS CRIOLLOS leen mi "El cuaderno Fergusson"

En el programa número 15 de este 2015, en CUENTOS CRIOLLOS, radio on-line sobre literatura argentina y música nacional, Juanci Laborda Claverie y Facundo Insegna leen mi cuento "El cuaderno Fergusson".

Se puede escuchar acá:
http://www.goear.com/listen/0265c7f/el-cuaderno-fergusson-daniel-frini

Y el programa entero, acá:
http://www.ivoox.com/cuentos-criollos-2015-programa-15-audios-mp3_rf_4767461_1.html

martes, 5 de mayo de 2015

Arenga del Mariscal Zamudio al Octavo Ejército de soldaditos de plomo.

Dirigió su ejército en veintiséis batallas, en cinco guerras. Las ganó todas. Recibió la Legión al Mérito, la Orden de Oro, tres veces la Cruz de Honor, cinco veces la Medalla al Valor en Combate. Fue nombrado Caballero de la Cruz de Hierro y Caballero de la Estrella Militar. Dejó el servicio activo con honores de Estado. Vivía alejado de la ciudad y de los juegos del gobierno. 
    Hoy peleó la última batalla de su vida. 
    Se encontraba en el sótano de la casona.  
    Sobre la gran mesa en la que estaba maquetado el escenario del Some, uno de sus preferidos, esperaba su ejército: a la derecha, el Tercer y el Cuarto cuerpos ―doscientos cincuenta soldados de infantería y cinco piezas de artillería―.  A la izquierda: el Primero y el Segundo ―trescientos soldados y ocho cañones―. Al centro, los ochenta integrantes de la Guardia Imperial y los ciento cincuenta combatientes del Sexto Cuerpo de caballería. Atrás, el Quinto de infantería, el Séptimo de Caballería y la Novena Guarnición de Artillería, con veintitrés cañones.
    El Mariscal Zamudio vestía sus ropas de combate y cargaba todas sus medallas. Estaba reclinado, con sus nudillos apoyados en la mesa y los ojos cerrados. Todo estaba en silencio.
    El viejo Winco carraspeó. En él giraba «La cabalgata de las Valquirias», del amado Wagner; en la versión de Furtwängler, de mil novecientos cincuenta. Apenas sonaron los chelos y tremolaron las maderas, el Mariscal habló:
    ―¡Soldados! ¡La hora del combate ha llegado! ¡Ustedes van a completar la obra más grande que el Supremo ha encomendado a los hombres: la de salvarnos de la esclavitud! ¡El día es hoy! No mañana, ni la semana próxima ¡Aquí y ahora! ¡En nuestra casa, en nuestro hogar!
    Sobre la lluvia del disco, ascendió la escala  de vientos y las cuerdas otorgaron una intensidad marcial. Fue como si se descorriese un manto de nubes, dejando ver a las Valquirias. 
    ―Camaradas de armas: ¡Somos invencibles! ¡Nadie nos negará, nadie nos desafiará, y nadie nos dirá quiénes somos, qué somos y qué podemos ser! ¡La derrota no está en nuestro credo! ¡La debilidad no está en nuestro corazón! ¡Tenemos agallas, tenemos huevos! ¡No hay cobardes entre nosotros!
Fagots, trompas, y chelos dieron paso al piano que creció hasta llegar al forte. Las Valquirias montaron sus caballos y galoparon hasta donde estaba el ejército. La progresión armónica tiñó el aire de misterio.
―Compañeros míos: ¡El enemigo que vamos a destruir, se jacta de treinta años de triunfos, de haber vivido apretando nuestras cabezas con su bota, pero no es digno de medir sus armas con las nuestras, que han brillado en mil combates! ¡El final de este día nos verá con nuestras espadas ensangrentadas o en la gloria de Dios!
    La tonalidad cambió y se hizo más triunfalista. Las Valquirias celebraban y cantaban juntas. 
    ―Hermanos del alma: Subiendo esa escalera está el enemigo. ¡Carguemos contra él! ¡Derramemos su sangre! ¡Arranquémosle las entrañas y usémoslas para engrasar nuestras armas! ¡La Libertad será hija de ustedes! 
    La música era impresionante. Todas las maderas hacían el trémolo, los fagots, las trompas y los chelos llevaban el ritmo de la cabalgata; las trompetas, los trombones y los contrabajos tocaban la melodía, con el acento marcado por los platos. Violines y violas dibujaban el ruido de los cascos de los caballos. 
    ―¡Soldados!: ¡Estoy orgulloso de comandarlos en esta lucha! ¡Mío es el honor de llevarlos al campo de batalla! ¡Conquistaremos aquello que no se ha conquistado! ¡Viva nuestra lucha! Octavo Ejército: ¡Armas a discreción! ¡Paso de vencedores! ¡A la carga!»
    La espectacular escala descendente de las cuerdas acompañó el grito de las Valquirias. Los ojos de algunas de ellas estaban llenos de lágrimas. El resto, contuvo la respiración cuando el viejo héroe, blandiendo su sable, subió la escalera de tres en tres escalones. 
    El Mariscal Zamudio perdió su última batalla. 
    ―¡Ah! ¡Ahí está el señor jugando a los soldaditos! ―dijo su esposa apenas Zamudio apareció en la cocina, con el sable en alto― ¡Dejá esa cosa antes de que te lastimes! ¿Dónde estabas? ¿Con tu glorioso ejército? ¡Hace dos horas que te llamé! ¡Andá a lavar esos platos!
    El Mariscal bajó la cabeza, dejó la espada, se calzó los guantes de goma ―aún vestido de combate y con todas sus medallas en el pecho―, abrió el agua caliente, tomó la esponja, le puso un chorrito de detergente y tomó el primer cacharro sucio. Mientras, su mujer miraba la novela.
    Las Valquirias desaparecieron, silbando bajito, apenas el brazo del Winco llegó al final del disco y el automatismo lo llevó a la posición de reposo. 
    El Octavo Ejército de soldaditos de plomo ni siquiera se movió de la mesa. 

sábado, 2 de mayo de 2015

Un cuento mio en Proyecto Sherezade

Dice en la página de Proyecto Sherezade:
"...surgió en 1996 como un espacio virtual para promover el intercambio de narraciones entre hispanohablantes, mediante la publicación de cuentos inéditos y las opiniones de sus lectores. Desde entonces hemos seleccionado para publicar electrónicamente más de 400 cuentos de autores de 34 países. Estos cuentos han alcanzado así una difusión impensable con el formato impreso, que tradicionalmente los relega a las últimas páginas del periódico dominical, a tiradas muy reducidas financiadas por entidades filantrópicas, o a antologías de autores consagrados. Creemos que la red hará por el cuento lo que la imprenta ha hecho por la novela, género cuyo éxito se debe en gran parte a que su extensión se adecua a la producción, comercialización y consumo en formato libro. La brevedad e inmediatez que el cuento ha heredado de sus orígenes orales lo hacen el género ideal para la publicación, distribución y lectura en la red..."
Los creadores de Proyecto Sherezade son Enrique Fernández, profesor en el Departamento de Francés, Español e Italiano (University of Manitoba, Winnipeg, Canadá); y José Luis Martín Profesor de Lengua y Cultura Españolas (Ohio State University, Columbus, Estados Unidos)

Y sí, llegué a Proyecto Sherezade: en la edición de mayo, mi cuento "Las flores del tiempo de la lluvia"

El cuento, acá: http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4/flores.html

lunes, 20 de abril de 2015

Mujer entre luces y sombras

































"Mujer entre luces y sombras"
70x90 cm
Grafito y tiza, sobre papel misionero.
Año 2012

sábado, 18 de abril de 2015

Ayer, en PORTICO- ENCUENTRO DE CIENCIA FICCIÓN

Algunas fotos de la extraordinaria jornada de ayer en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, en la Mesa Redonda "Cómo escribir Ciencia Ficción y no morir en el intento"; coordinada por Carlos Feinstein, con Ricardo Giorno, Laura Ponce y Francisco Constantini.

sábado, 4 de abril de 2015

En CUENTOS CRIOLLOS leen mi "Costumbre amorosa de los gigantes"


En el 1er programa de este 2015, en CUENTOS CRIOLLOS, radio on-line sobre literatura argentina y música nacional, Juanci Laborda Claverie y Facundo Insegna leen mi cuento "Costumbre amorosa de los gigantes".


Se puede escuchar acá:
http://www.goear.com/listen/0e00ca6/costumbre-amorosa-gigantes-daniel-frini

Y el programa entero, acá:
http://www.ivoox.com/cuentos-criollos-2015-programa-1-audios-mp3_rf_4297787_1.html

jueves, 2 de abril de 2015

Pórtico - Encuentro de ciencia ficción

Pórtico - Encuentro de ciencia ficción
Viernes 17 de Abril de 2015 (de 8:30 a 19:30hs)
Lugar: Facultad de Ingeniería (UNLP), Edificio central: 1 y 47, La Plata

Objetivos:
Generar un espacio de intercambio entre aficionados, artistas del género, e incluso para gente que no conozca la ciencia ficción
Difundir la producción local, regional y nacional de ciencia ficción
Fortalecer la relación entre el ámbito científico-tecnológico y la ciencia ficción 
Destinatarios: Escritores, artistas y editores relacionados con el género de la Ciencia Ficción. Profesores, graduados, estudiantes, investigadores, bibliotecarios. Aficionados y público en general.
Por acá voy a andar yo, si los planetas se alinean de la manera adecuada, a las 11:30 hs, en la mesa redonda "Cómo escribir ciencia ficción y no morir en el intento", coordinada por Carlos Feinstein y junto a Ricardo Giorno y Teresa Mira.

Acá pueden ver el programa completo:
http://heyevent.com/event/383036931866275/portico-encuentro-de-ciencia-ficcion

"Aquí estoy" en miNatura

La Revista Digital miNatura #138 presenta los cuentos premiados en el Certámen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2013. 

Allí, por la página 23 anda mi relato "Aquí Estoy".(¡Genial la ilustración!)

La revista se puede leer acá

martes, 24 de marzo de 2015

"Cien páginas de amor" - Colección Aleph, Desde la Gente, Ediciones del IMFC

En "Cien Páginas de Amor", primer libro de la nueva colección Aleph, con selección de Sergio Gaut vel Hartman y publicado por Desde la Gente, ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, aparecen ¡3 cuentos míos!: "La brújula herida", "El efecto Chuang Tzu" y "La pequeña muerte".


Se puede comprar en: 


La colección ALEPH se abre con una antología de microficciones dedicadas al amor. Pero ¿qué puede decirse acerca de ese tema que no haya sido dicho? El amor posee infinitas fisonomías; hay amores simétricos y asimétricos, anómalos, extravagantes; hay pasiones inconfesables y motivos misteriosos. Hay amor a todas las edades, entre todos los géneros y hasta entre especies diferentes. Existen amores célebres y amores que jamás trascendieron las cuatro paredes de un cuarto. Es gracias a esta multiplicidad que los escritores pueden internarse en los más insólitos sentimientos y obtener los materiales para crear las ficciones que contiene esta antología. Es por eso, lector, que podemos ofrecerte estas Cien páginas de amor.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El efecto Chuang Tzu

Chuang Tzu, en Pekin, soñó que estaba enamorado de Li Pei y que en su estómago una mariposa agitaba sus alas, provocando un huracán al otro lado del mundo, tan enorme que llegó hasta la China entreverándolo todo, de manera que Tzu se mezcló con su sueño; y ahora el pobre no sabe si es él la mariposa, si está enamorado de Pei o de su hermana, o las odia a las dos; si está en Pekín, en Nueva York o es, quizá, el que está leyendo esto y espera, desesperadamente, que alguna mariposa lo despierte.

martes, 17 de marzo de 2015

En EL FANTASMA DE LAS NAVIDADES PRESENTES mis micros "La estrella y los reyes" y "Navidad 1". ¡Gracias a la gente de James Crawford Publishing! ¡Gracias William E. Fleming!
¡Ah! Y se puede bajar gratis!

Está en 

lunes, 2 de marzo de 2015

Variaciones sobre un tema de Monterroso XII:

Diz que abrió los ojos muy grandes cuando el dinosaurio lo abrazó por la espalda, haciéndole cucharita.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Variaciones sobre un tema de Monterroso XIII:

La Bella Durmiente despertó con el beso del dinosaurio. Él la miraba con ternura. Ella le espetó «¡La póxima vez lavate los dientes, sucio!». Él, francamente, no estaba para reproches. Ella estaba sabrosa.

lunes, 23 de febrero de 2015

12.24

Caroline Lepage nos propuso un reto, a Pablo Martínez Burkett y a mí: Escribir un diáologo entre Jorge Luis Borges y un extraterrestre. Ese trabajo, "Improvisación de milonga entre dos mundos", y otros once retos similares están plasmados en "12/24", la antología que preparó Caroline.
No sé qué destacar más de mi trabajo a cuatro manos con Pablo; si el honor de trabajar con él, el placer, la diversión o el aprendizaje. Una maraviya, mire vea.

Además, muy recomendable la lectura de toda la antología. 

Muchas gracias, Caroline, por considerarnos siempre.

lunes, 16 de febrero de 2015

lunes, 9 de febrero de 2015

Variaciones sobre un tema de Monterroso XV:

El aleteo de un pterosaurio en Tokio puede despertar al hombre que duerme en Guatemala; quien no sabrá si él soñaba que era un dinosaurio, o era un dinosaurio soñando que era Chuang Tzu.  

domingo, 8 de febrero de 2015

La Caracola en "Dimensiones de Belleza"


En la antología "DIMENSIONES DE BELLEZA - 111 CUENTOS HIPERBREVES" mi microcuento "La Caracola" (pág 41) 

Está en 
LA CARACOLA 

El mar estaba tranquilo, el sol de marzo apenas tibio, la arena limpia y solitaria y soplaba un suave viento del este. Vi la caracola –una strombus gigas– desde unos treinta metros. Era hermosa y una buena decoración para nuestra casita de verano.
La levanté y, como hago desde niño, la llevé a mi oído para escuchar el mar. Me llegó la cadencia de olas antiguas y lejanas. Pero esta vez había algo más: un murmullo apagado que solo logré descifrar cuando tapé mi otro oído. Una voz humana. 
–¡Sollievo! ¡Aiuti! –decía. Y agregaba palabras que no pude entender. La llevé y se la mostré a mi esposa, que se sonrió descreída; pero luego abrió grande sus ojos, atónita. 
–¡Sollievo! ¡Aiuti! –oía, con más claridad en la casa silenciosa; aún sin entender el resto. Y allá está, en una repisa de nuestra casita. Mensaje de algún italiano náufrago desde hace quién sabe cuántos años, esperando un rescate que nunca llegará porque no entendemos qué dice, además de pedir socorro y ayuda. 
–¡Sollievo! ¡Aiuti! 
A veces, cuando la noche es silenciosa, lo escuchamos desde nuestra cama con cierto fastidio que alguna vez fue impotencia. Hemos pensado en deshacernos de la caracola.

martes, 3 de febrero de 2015

Variaciones sobre un tema de Monterroso XIV:

Rip Van Winkle durmió veinte años. Al despertar, ya no estaban allí ni los gnomos, ni su perro, ni su esposa, ni el viejo Vedder, ni el maestro Bummel, ni Brom Dutcher, ni el Rey Jorge. Y mucho menos, por supuesto, el dinosaurio.

sábado, 31 de enero de 2015

Alchemy - Journal of translation. Summer 2014


Ya está disponible para descargar la revista de ALCHEMY - JOURNAL OF TRANSLATION, Summer 2014, Global Science Fiction. Allí aparecen dos textos míos: "Siempre llego tarde a todas partes (I’m always late everywhere)" y "Teoría de la extinción de las especies (Theory of species extinction)"; ambos traducidos al inglés por mi hijo Max Frini (babero para mi)

Y para rizar el rizo, junto a la traducción de un fragmento de "La máquina de pensar en Gladis", de Lebrero;  y de cuentos del ruso Lukyanenko y del polaco Słonimski 


Está -en pdf- en 


viernes, 30 de enero de 2015

Il meglio di Pegasus

Apareció, en italia, "IL MEGLIO DI PEGASUS", una antología con selección de Paolo Secondini; en la que se incluyen dos relatos mios, traducidos al italiano por Giuliana Acanfora: "Siempre llego tarde a todas partes (Arrivo sempre tardi ovunque)” y “Las profecías en el espejo (Le profezie nello specchio)" ¡Gracias Paolo!

Si alguien le tiene ganas, se puede adquirir por Lulu:

La presente antologia comprende quarantuno racconti di autori italiani e stranieri, pubblicati sul blog di narrativa fantastica Pegasus, “nato” nel febbraio 2013. Gli autori sono i seguenti: Adriana Alarco, Valérie Bédard, Pierre Jean Brouillaud, Fabio Calabrese, Danilo Concas, Giuseppe Costantino Budetta, Paolo Durando, Aldo Flores Escobar, Daniel Frini, Serena Gentilhomme, Sergio Gaut vel Hartman, Fabio Lastrucci, Peppe Murro, Giuseppe Novellino, Antonio Ognibene, Jean-Pierre Planque, Renato Pestriniero, Eduardo Poggi, Giorgio Sangiorgi, Paolo Secondini, Annalisa Seveso, Stefano Valente.

viernes, 23 de enero de 2015

Y caerá el muro de la ciudad

Crux Sancti Patris Benedicti, Crux Sacra sit mihi lux, non draco sit mihi dux, ¡vade retro Satanas!...
El sacerdote, alto y desgarbado, se preparó, con esta oración, para comenzar el ritual, mientras besaba la medalla de San Benito, y alistaba el crucifijo, el agua y el aspersor, la sal, la estola violeta y la imagen de la Virgen, acomodándolos prolijamente en el mueble, a los pies de la cama donde estaba tendido el poseído.
Per signum Sanctae Crucis… ―dijo mientras se plantaba frente al atormentado hombre, que lo miraba con odio y rojo de furia.
Tomó el copón con agua, y mientras echaba en él la sal, la bendijo
…ut fias aqua exorcizata ad effugandam omnem potestatem inimici…
El endemoniado gritaba, con voz cavernosa, en algún idioma olvidado hacía milenios. El sacerdote, introdujo el aspersor en el agua bendita, y mojando al otro comenzó:
Abjuro te, spiritus nequissime, per Deum omnipotentem…
Él, el único y oculto sacerdote de toda la Archidioecesis Bonaerensis autorizado para exorcizar demonios, ya entrado en sus cincuenta años; solitario, hosco y huraño, con más de un cuarto de siglo enfrentándose, cara a cara, con el enemigo, estaba otra vez en batalla.
Y dentro del hombre poseído, nosotros.
El ritual fue largo, muy largo. No nos importó, teníamos tiempo
…ut descedas ab hoc plasmate Dei…
Estudiamos a fondo los viejos libros, desde el Statua del año quinientos, pasando por el Malleus de Sprenger y Kramer, por el Flagellum de Girolamo Menghi, el Exorcistarum de Brognolus, la Summa Daemoniaca, todos los catecismos; hasta llegar al Rituale Romanum de mil novecientos noventa y nueve. Después de más de dos mil años, por fin, encontramos la forma de derrotarlo: por un lado, el sacerdote estaba solo, y nos enfrentamos a él de a uno por vez; por otro, mientras él continuaba con sus letanías, hora tras hora y día tras día, el que estaba en el turno de enfrentarlo repetía, paciente y para sí, la tabla del nueve, en cualquier idioma que se le viniese en gana.
Exorcizo te, omnis spiritus immunde, in nomine Dei, Patris omnipotentis…
―Nou per sis, cinquanta-quatre.
―Tu autem effugare, diabole; appropinquabit enim judicium Dei.
― naw gwaith saith, chwe deg tri
Aguantó solo diez días y murió.
Lo hicimos. La Ciudad de La Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre no tiene a nadie que la proteja de nosotros. Llevará tiempo formar un reemplazo para el sacerdote. Mientras tanto, nosotros seguimos entrando en el cuerpo de los porteños.
Nuestro nombre es Legión.

jueves, 15 de enero de 2015

Plesiosaurio 7


En "Plesiosaurio / Primera revista de ficción breve peruana nº 7" mis cuentos "Usos prácticos de la fe. Ejemplo 1" y "Ca Búm" (página 71 del Volumen 2)

Se puede leer  acá




Para finalizar el año 2014, el Comité Editorial de Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana presentó ante la comunidad lectora su séptima entrega. En este nuevo número se deja entrever algunos artículos referidos a la denominada "Tuiteratura", aquella brevísima narración que cabe en los 140 caracteres de Twitter.

viernes, 9 de enero de 2015

Las profecías en el espejo

Entre Maitines y Laudes del dos de julio del Año del Señor de mil quinientos cuarenta y uno, Mosén Miquel bajó a las cavas de la Abadía de Nôtre-Dame d’Orval, cerca de la muy Cristiana Villa de Florenville, entre los bosques de Watinsart y Houdrée, en busca de una botella del licor fabricado por los monjes cistercienses, para llevárselo al Abad, a la Sala Capitular.
El hermano Miquel llevaba sólo una semana en el Monasterio, por lo que los pasadizos subterráneos le eran desconocidos; y a pesar de las indicaciones recibidas, la luz escasa de las candelas hizo que desviase su rumbo y llegase, sin querer, a las mazmorras, las mismas donde, casi cinco siglos antes, Pedro el Ermitaño incitara a Godofredo de Bouillon para marchar a Jerusalén, a la Primera Cruzada y donde, se dice, estuvo guardado el Grial.
Tratando de encontrar el camino, Miquel abrió una vieja puerta de goznes herrumbrosos y entró a una pequeña habitación de no más de dos varas de alto.
Allí encontró el espejo. 
Estaba en el centro de la estancia, tapado con una tela de hilo, muy vieja, que se deshizo al tocarla. Era extraño, más ancho que alto, muy opaco y apenas reflejaba las velas.
Mosén Miquel pasó su mano por el marco, y en cierto instante el espejo cobró vida. Asustado, el monje cayó hacia atrás, sentado contra la pared cercana a la puerta. Allí quedó petrificado, mientras el espejo le mostró cosas increíbles.
Entre vahos de vapor, vio altísimos castillos de vidrio nunca imaginados, carrozas que se movían sin caballos, sendas oscuras y enormes por las que caminaban multitudes con curiosos vestidos; máquinas gigantes que remontaban vuelo como los pájaros; en los mares vio naves sin velas y que no eran de madera. Vio armas que no existían y explosiones gigantes y guerras que desafiaban la imaginación. Vio luces brillantísimas y de colores extraños. Y el espejo le habló en idiomas desconocidos y le hizo escuchar músicas nuevas; le mostró pestes mucho peores que la Peste Negra y enfermedades sin nombre y muertes atroces. Miquel vio barcos flotando fuera de la Tierra, y a la Tierra desde la Luna; y vio que la tierra era redonda. Y conoció el hielo que flota en el mar y animales rarísimos…
La sucesión de cosas extraordinarias continuó durante horas. Finalmente Miquel, con una enorme aflicción en el pecho, ya incapaz de soportar lo que veía, tomó una piedra desprendida de la pared de la celda, y la arrojó a las imágenes.
El espejo estalló en un fogonazo apagado. Y quedó en el suelo. Mudo. Destruido.
Hasta dentro de unos cuatrocientos cincuenta años en el futuro nadie volvería a ver un televisor de pantalla de cristal líquido de cuarenta pulgadas.
Mosén Miquel, Miquel de Nôtre-Dame, Nostradamus salió al sol del dos de julio del Año del Señor de mil quinientos cuarenta y uno, en Orval. Su vida había cambiado para siempre. Era ya la hora Tercia.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Muestra anual en "El Estudio"


Acá estuvieron algunos cuadros míos. ¡Gracias Patricio Depianti por la invitación!



jueves, 11 de diciembre de 2014

Presentación GRAGEAS 3 (II)


En la Sala Jacobo Laks del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, con Sergio Gaut vel Hartman, Hernán Domínguez Nimo y Laura Olivera


martes, 9 de diciembre de 2014

Alfa y Omega

El despertador sonó a las cuatro treinta. Desayunó con su mujer en la cama. Lloraron juntos. Habían decidido que ella no iría a verlo partir. Debía seguir con su vida. Se amaron por última vez. Se quedaron abrazados, desnudos, durante una pequeña eternidad. Lloraron otra vez cuando él la besó y subió al auto oficial que había venido a buscarlo. Se habían dicho que no habría despedidas amargas.
—Hasta luego mi amor —dijo él
—Que tengas un buen día, mi vida. Cuidate —dijo ella.
Cuando el auto arrancó, él miró hacia atrás a su esposa que se quedó con la mano levantada en la puertita blanca del pequeño jardín.
Eran las ocho horas, veintidós minutos del veintisiete de marzo de dos mil doce.
Subió al prototipo, se ajustó los cinturones, y esperó el momento. El Comandante David Villers, piloto de pruebas de la primera nave con motores de bosones, abandonó la tierra a las dieciséis cuarenta. Se estimaba en un setenta por ciento sus posibilidades de éxito.
Se sumergió en un estallido de luz que se imprimió en su cerebro a través de todos los poros de su piel. Casi inmediatamente, perdió contacto con la base y fue claro para él que el experimento había fallado y había sido empujado a un espacio-tiempo increado. Los minutos se hicieron días, que fueron semanas y meses, que fueron años y luego siglos. Se encontró en los bordes de la más lejana de las galaxias y también fue sometido a la terrible fuerza del útero central de la nuestra. Estuvo en la explosión aniquiladora que lo empezó todo y cuando el crecimiento de la entropía se detuvo. Recorrió mundos de ensueño y planetas de terror inenarrable. Contempló maravillas que otro hombre no verá jamás y sintió la más absoluta e insoportable soledad de la verdadera nada. Deseó morir en cada uno de los días que pasó allá. Deseó ver otra vez a su esposa. Fue el alfa y la omega. Fue Dios y Demonio. Creó mundos que luego deshizo entre sus dedos, como si fueran terrones. Fue torturado por inteligencias que, sin embargo, se comportaban como niños. Conoció el fuego del interior de los soles y el frío de bañarse en el espacio absoluto. Su cabeza explotó en el vacío mientras sus pies eran atraídos por la gravedad de diez mil millones de estrellas.
Cierto día volvió. Una explosión en looping lo devolvió a la Tierra. Su piel estaba seca y no había una sola parte de ella que no presentara arrugas. Su cabello casi inexistente tenía el color blanco amarillento de las eras. Sus ojos, antes celestes, estaban grises y apagados. Arrastraba los pies, le temblaban las manos y tenía la espalda encorvada. Llegó a su calle, a la puertita blanca del jardín y entró a la casa. Su mujer estaba en la cocina lavando las tazas del desayuno. Al oír los pasos tan amados preguntó, sin mirar
—¿Olvidaste algo, mi cielo?
Eran las ocho horas, veintinueve minutos del veintisiete de marzo de dos mil doce.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Embajador de la Palabra


He sido nombrado EMBAJADOR DE LA PALABRA por el Museo de la Palabra y la Fundación César Egidio Serrano, de España; como parte de las iniciativas que el Museo lleva adelante, con motivo de que el 23 de Noviembre ha sido proclamado por la ONU "Día Internacional de la Palabra como Vínculo de la Humanidad"

Ampliaremos.

martes, 2 de diciembre de 2014

Presentación de GRAGEAS 3


El 9 de diciembre, en Av. Corrientes 1943; presentación de GRAGEAS 3. Por ahí estoy yo entreverado en la mesa de disertantes.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Mi cuento "Ganas de joder a las estatuas" en GRAGEAS 3

GRAGEAS 3 - MAS DE CIEN MINIFICCIONES DE AMERICA Y EL MUNDO es la nueva entrega de "Desde la Gente, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos", con selección de Sergio Gaut vel Hartman. Allí está mi cuento "Ganas de joder a las estatuas".

Se puede comprar en 


jueves, 20 de noviembre de 2014

Der rattenfänger

En junio de mil doscientos ochenta y cuatro, Hameln estaba infestada de ratas.
Los buenos hombres de la ciudad no encontraban forma de librarse de ellas, aún después de haber recurrido a los más afamados alquimistas de la comarca. Cierto día se hizo presente un músico extraordinario, pero misterioso, que decía venir de la vecina Hadessen. Prometió librarlos de la plaga a cambio de un fabuloso estipendio. Desesperados, los habitantes aceptaron. El Virtuoso estaba acompañado por un séquito de diez sirvientes y pajes, que montaron su enorme órgano tubular y lo dispusieron en la Plaza Mayor, cinco chantrés, cuarenta integrantes del coro; y, claro está, seis diáconos y un deán.
El Músico se sentó al frente del instrumento y durante dos días, de continuo, entonaron motettos, discantos, conductos, gymels, faux-bordones, duplos y triplos, rondellós, hoquetos, responsorios, canons, ave verum corpus, imitaciones y fugas, tropos y secuencias. Costó mucho, pero al final de la segunda jornada, la plaga había dejado Hameln rumbo al río Wesser.
El Cazador de ratas exigió el pago, pero los habitantes de Hameln no pudieron reunir la fortuna acordada. Con parsimonia, el músico ordenó a su cohorte que se alistasen nuevamente. Otra vez se sentó frente a su órgano, suspiró y descargó sus manos sobre las teclas. El tritono prohibido «Mi contra Fa», el diabulus in música, atronó el aire. Chantrés, coro, diáconos y dean se trasvistieron  en trouvés y juglares cazurros, ministriles, goliardos, minneängers, saltimbanquis, equilibristas, meretrices y bailarinas. De sus viejas carretas sacaron sus instrumentos: rabés, fídulas, cornamusas, zanfoñas, arpas, cémbalos, laúdes, cornetas, chirimías, sacabuches, añafiles, trombettas, flautas de pico, alboques, traveseras, bombardas, dulzaínas, caramillos, cromornos, bajones, darbukas, tamboretes, panderos, carrillones, olifantes, buccinas, crótalos, vihuelas, orlos, cornettos y pífanos; la mayoría de ellos censurados por la Santa Madre Iglesia.
Durante otros cinco días entonaron baladas madrigales, virelays, frottolas —villanellas, villottas, strambottos y barzellettas— y caccias, cançós, sirventés, laudas, cántigas y canciones del alba, lays, canciones de mal casada y canciones del trabajo, pastorellas, estampiés,  tençós y hasta jarchas y moaxacas. Bailaron basse danse, salterello, danse macabre, branle y tresque, carolas, y tantas otras danzas prohibidas desde las olvidadas bacanales del pasado. Bebieron vino, cerveza, hipocrás, claré,  hidromiel, sidra y perada expropiados de las casas de la ciudad. Se emborracharon hasta caer y escandalizaron a todos con sus gritos, sus obscenidades y exhibiciones orgiásticas.
Al fin de la séptima jornada, cansados de tanto vicio y vulgaridad, alarmados por tanta ostentación demoníaca, los buenos vecinos de Hameln negociaron con los varegos del rey noruego Magnus el sexto; y les vendieron, como esclavos, ciento treinta de sus niños.
Cuando le hubieron pagado, el Músico ordenó a los suyos que desmontasen el gran órgano, guardasen los instrumentos y se preparasen para partir.
Dejaron la ciudad el veintiséis de junio, día de los santos Juan y Pablo.
Acamparon en Emmerthal, a un día de marcha de Hameln. Dos de los sirvientes del Músico se adelantaron, con una gran carreta,  hasta Ottenstein y se detuvieron a unas trescientas yardas de distancia da las puertas de la ciudad. Allí liberaron el cargamento.
En julio de mil doscientos ochenta y cuatro, Ottenstein estaba infestada de ratas y los buenos hombres de la ciudad no encontraban forma de librarse de ellas. Cierto día se hizo presente un músico extraordinario, pero misterioso, que decía venir de la vecina Hameln. Prometió librarlos de la plaga a cambio de un fabuloso estipendio.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Recompensa a los actos de estúpida bondad

El rey, viejo de días, llegó a trance de muerte.
Estaba en su lecho; ojeroso, pálido, ajado y consumido; y jadeaba, fatigado, su respiración agonizante. Los ojos claros buscaron a su Maestre General y con un breve parpadeo, le indicaron que iniciase la Ceremonia de Despedida.
Desde los tiempos de Rahn el Conquistador y la instauración de los Gobiernos de Paz, hacía más de cuatrocientos años, todos los reyes de las Tierras Altas murieron en sus camas, rodeados por sus hijos y los Señores del Rey. Las últimas palabras de los moribundos fueron registradas por los maestres de cada uno, y grabadas como epitafios en sus mausoleos. Era parte de la Costumbre; y, según ésta, esas frases marcaban a fuego cada reinado, y a cada rey, en la Historia.
La hermosa tumba de Meklhem el Grande, hijo de Rahn y consolidador de las Leyes inició el legado y mostraba aún, desgastado por los años, el texto famoso que todavía encabezaba cualquier documento real: «La Paz ha llegado»
Brande el Santo dijo «Dios nos ha dado la Grandeza». En el ápside del mausoleo de Kirill el Fuerte se leía «La razón prevalece». Stoyan el Sabio sentenció «Buscad la Justicia». La Costumbre mandó recordar así a todos los reyes kvalnires.
Y ahora, a sabiendas de que cualquier expiración podía ser la última, el Maestre General mantenía los oídos muy cerca de los labios de Ahrend, conocido como el Bueno.
Por orden del Maestre, en la cámara real imperaba el más profundo silencio, para evitar que algún leve sonido pudiera sobreponerse a la voz débil del monarca; y su sentencia se perdiese para la posteridad.
Dos guardias abrieron las puertas. La solemne procesión entró y se ubicó a los pies del lecho de muerte. La encabezaban los Cuatro Príncipes, y detrás venían los Doce Señores del Rey.
El anciano moribundo miró al Uradel el Hermoso, heredero del trono, y admiró con algo de orgullo el cuerpo atlético de su hijo, sus cabellos rubios, su piel brillante, sus ojos celestes como el mejor de los días en las Costas y su porte real en el detalle con que apoyaba su mano en el pomo de Aesahaettr, la Espada Danzante.
Luego pasó la vista a Aelle, la Princesa del Amanecer y y extrañó los días en que sus manos jugaban entre los cabellos rojos y ensortijados de su hija. Deseó besarle, una úlima vez, las pecas innumerables de sus mejillas rubicundas y alzar en el aire su cuerpo menudo, como lo hacía cuando era niña.
Sintió una leve inquietud al posar sus ojos en Gram, el Príncipe Silencioso. Siempre le pasaba al mirar los ojos profundos y oscuros, la piel tunecina y los largos y negros cabellos lacios.
Esbozó una mueca que quiso ser sonrisa al mirar a Snag, la Princesa Feliz y adorar la piel nívea de su pequeña, su nariz fina y su cabello leonado y sedoso.
Movió los labios, en un intento de articular palabras. El Maestre General aguzó su oído.
Ahrend miró a sus hijos otra vez. Los dorados cabellos de Uradel, el pelo rojo y rizado de Aelle, la melena azabache de Gram y los bucles ocres de Snag. Rubio, rojo, azabache y castaño.
Intentó hablar otra vez y la voz se le cortó con una tos seca y apagada. Hizo un leve gesto con su dedo al Maestre General que se acercó aún más. El rey aspiró por última vez y dijo:
—La reina siempre fue muy puta
Después, murió.

viernes, 7 de noviembre de 2014

En "Cuentos Criollos" leen mi cuento "Carta abierta a Dios"

En "Cuentos Criollos N°32 del 2014 / Programa on-line sobre literatura argentina y rock nacional"" Juanci Laborda Claverie y Facundo Insegna leen mi cuento "Carta abierta a Dios"

El audio acá:

Carta abierta a Dios

miércoles, 29 de octubre de 2014

En "Cuentos Criollos" leen mi cuento "Arenga del Mariscal Zamudio..."


En "Cuentos Criollos N°30 del 2014 / Programa on-line sobre literatura argentina y rock nacional" Juanci Laborda Claverie y Facundo Insegna leen mi cuento "Arenga del Mariscal Zamudio al Octavo Ejército de soldaditos de plomo"

El audio acá:

Arenga del Mariscal Zamudio al Octavo Ejército de soldaditos de plomo

martes, 21 de octubre de 2014

Faltan dieciséis y van cero a cero

Está parado en el centro del campo. Apenas participó en el partido.
En el área del equipo contrario, la jugada es confusa para suponer un riesgo serio. El arquero toma la pelota y saca del arco con un derechazo imponente. La pelota se confunde con las luces del estadio, y pasa la mitad de la cancha. Alguien la recibe de cabeza, otro se arrastra y toca mitad pelota, mitad pantorrilla. Un compañero suyo despeja. 
Ve que la pelota viene hacia su zona. Sus músculos se tensan. El balón cae, suave, a tres metros por delante suyo.  El arco está lejos, pero sólo se interponen un defensor y el arquero. Corre. Pasa la pelota de pie a pie. Un toque a la derecha y el defensor queda atrás. Ve al arquero que sale a achicar. No lo piensa. La emboquillada es perfecta. Uno a cero. El gol se recordará por siempre. Él ya es leyenda. 
El partido sigue trabado y nada cambia el resultado. El árbitro marca el final. La Libertadores es suya. El estadio se cae, todos corean su nombre. Invaden el campo, alguien lo levanta en andas, le arrancan la camiseta, los botines; las medias desaparecen. Le gritan, lo tocan, le pegan, le tiran el pelo. Lo adoran.
Algún fanático arrancó el silbato del árbitro y empieza a sonarlo a unos centímetros de su oído; con mucha fuerza, hasta hacerse molesto. Gira su cabeza para buscar al cargoso, pero solo ve manos que lo buscan.
Su mujer pasa la mano por sobre él y apaga el despertador. 
―Apurate ―le dice ―. Después llegás tarde y el Mudo te descuenta el presentismo.
Mientras orina, recuerda que alguna vez, cuando era chico, tiró una emboquillada en el campito que estaba cerca de las vías, donde ahora está el corralón del Tano; pero el arquero era el gordo Pereyra, que le llevaba dos cabezas, así que la atajó sin problemas.

lunes, 20 de octubre de 2014

La brújula herida

De haber sabido que esa era la última vez que la veía, hubiese guardado el enojo y le hubiese dicho cuánto la amaba. Ella hubiera sonreído y soltado la manija de la puerta. Pero no. Ella salió del bar y dobló a la derecha. 
Durante los treinta y ocho años siguientes, hasta su muerte, lo persiguió la imagen de un mechón de cabello movido por el viento; que fue rubio, al principio, y que, sobre el final de su vida, era casi como un trazo de caligrafía china. 
Un año después del episodio del bar, lo buscaron para un trabajo, con la promesa de un diez por ciento, y le dieron una Smith & Wesson. Su inexperiencia le costó un guardia, un policía y veintidós años en prisión. En alguna pelea, perdió la vision del ojo 
derecho y la movilidad de la pierna izquierda. Cuando salió, viajó al sur, a trabajar como peón en una estancia, cerca de Coronel Gregores. Algunas veces la amaba; las más, la odiaba. La lloró una y mil noches. Nunca más supo de ella. Murió un anochecer, entrando al invierno.

sábado, 18 de octubre de 2014


Paisaje con pino (Landscape with pine) Óleo sobre tela, con espátula. 50 x 70 cm. Año 2014

miércoles, 15 de octubre de 2014

Mujer con laúd

Mujer con laúd (Woman with lute). Óleo sobre madera. 29 x 43 cm. Año 2014