sábado, 31 de agosto de 2019

En la primera actividad del Grupo Atlántico.

Ayer, 30 de agosto, tuve el gusto de participar en la primera actividad del novísimo #GrupoAtlántico, nacido del empuje de #GastónFiorda #HéctorÁlvarezCastillo, #MaumyGonzález y mi muy querido #PabloMartínezBurkett. La misma Maumy cuenta, mejor que yo, la alegría del nacimiento de un proyecto cultural como éste. en tiempos en que nos hace mucha falta, en su nota para #LaAquateca, que pueden leer acá.

Allí tuve oportunidad de leer mi "Costumbre amorosa de los gigantes":

Cuando un gigante decide proponerle casamiento a su novia, le ofrece una primorosa caja de madera de incienso rojo, más o menos del tamaño de sus manos y le dice, con voz quebrada:
―¿Te quieres casar conmigo?
Ella la toma y exclama:
―¡Ay! ¡Por supuesto, mi vida! ¡Gracias, mi amor! ¡Qué hermosa!
Temblorosa y con gran expectativa, la gigante abre la cajita y encuentra, sobre terciopelo azul ―color que, entre esta raza, simboliza fidelidad— un humano atado de pies y manos, su boca amordazada y un terror indecible en su mirada. Alrededor de su cuello, anudado un hilo ―hilo para los gigantes, gruesa cuerda para los humanos— de oro y plata.
En una ceremonia muy emotiva, la mujer se inclina sobre la cajita y el gigante ata el cordel en la nuca de su amada, cuidando de que quede adecuadamente flojo. A continuación, ella se levanta de golpe y el hilo se tensa. El humano pendula sobre el pecho sonrojado, se contorsiona, encoje y estira sus piernas varias veces, gira apenas su cabeza a un lado y otro buscando una bocanada de aire que no está, completamente ajeno al beso con que los novios sellan su compromiso. Luego muere.
La novia llevará el cadáver del hombre en su cuello hasta el casamiento, más o menos un año más tarde. El olor a putrefacción se considera de buen augurio y es motivo de orgullo para las gigantes, porque indica su condición de mujer comprometida en matrimonio.
Después de la boda, será el marido quien quite el colgante y lo guardarán, juntos, dentro de algún libro de poemas que él le habrá regalado durante el noviazgo.
Unos doscientos años después, el esposo habrá muerto.
Un día cualquiera, su viuda estará sola ―los hijos también se habrán ido y verá a los nietos una o dos veces por año— y sumida en la nostalgia tomará el viejo libro, lo abrirá con temor respetuoso y encontrará el pequeño esqueleto casi formando parte de las páginas. Dejará caer una lágrima, más o menos donde el humano tenía su corazón. Ella creerá, por un segundo, sentir de nuevo el olor tan amado a carne putrefacta.




domingo, 25 de agosto de 2019

En SINERGIA, ESPACIO DE NARRATIVA CONJETURAL, mi cuento "Mariana"

En SINERGIA, ESPACIO DE NARRATIVA CONJETURAL, mi cuento "Mariana". ¡Gracias, Sergio!

Pueden leerlo acá


sábado, 24 de agosto de 2019

Dos micros míos en "Aire nuestro"

En "Aire Nuestro (Club de Lectura de la Biblioteca Jorge Guillén), #JeanClaudeFonder publica dos micros míos:

Pueden leerlos acá



Mi "Barco ebrio" en Escritores Creativos

ESCRITORES CREATIVOS, de Uruguay (coordinado por la talentosa Monica Marchesky --¡Gracias!--) realiza un homenaje a Rutger Hauer, y a su ya legendario "Lágrimas en la lluvia de Blade Runner (1982) de Ridley Scott; y tiene la deferencia de publicar mi "Barco ebrio", mi homenaje a una película que estará, siempre, entre mis preferidas.

Pueden leerlo acá


miércoles, 14 de agosto de 2019

El ángel terrible

Resultado de imagen para polilla y vela


El ángel terrible

Uno

El hombre amaba los textos de Yasunari Kawabata.
Llevado por su «País de nieve», viajó a Japón y visitó, en enero y con un frío intenso, las montañas donde jóvenes mujeres vírgenes, en la penumbra de sótanos asfixiantes de humedad y calor, sumergen los capullos en agua hirviente, devanan la seda Chijimi y tejen las finísimas telas que luego son puestas a secar, un día y una noche enteros, sobre la nieve pura hasta que adquieran la blancura inmaculada y se impregnen del Yuki no seishin, el espíritu de la nieve, y lo transmitan a quienes las vistan en los tórridos veranos de Tokio.
El hombre bajó del tren que lo llevó a las montañas y buscó, en las posadas, a su geisha Komako. La encontró: se llamaba Aiko. Pretendió el mismo amor puro, bello e intocablemente perfecto de los personajes de Kawabata; pero la primera vez que Aiko se desnudó frente a él, desechó cualquier ceremonia y sucumbió a la fragilidad y la delicadeza desenfrenadas que encontró bajo la máscara de recato que el estereotipo social imponía a la joven. Y se quemó en su llama apenas estuvo dentro de Aiko por primera vez y ella lo envolvió con sus piernas mientras acariciaba suavemente su boca.
―Llévate mis lágrimas contigo —dijo ella. Y fue la última vez que habló.
El hombre se quedo para siempre a su lado. Nunca más hubo palabras entre ellos. Y su amor cristalizó en algo mucho más hermoso que la mismísima seda Chijimi.

Dos

El hombre veneraba a Baudelaire. 
Él, como el Poeta, rechazaba la idea clásica de que lo bello se hermana con lo bueno, el kalos kai agathos, y estaba convencido de la necesidad viva de encontrar el lado oscuro, reprimido y peligroso del amor. Viajó a París y vivió, apenas con lo puesto, en el viejo Barrio Latino. Conoció a su Jeanne Duval en un antro de la Rue Séguier, casi llegando al río. Se llamaba Elènne y no era mulata, sino mora. Vivieron juntos todo un invierno, en una habitación prestada con ventanas sin vidrios. Cuando se acabaron las pocas maderas que, para calentarse, quemaron sobre el piso de mosaicos gastados, se desnudaron bajo dos mantas raídas, y encendieron el amor. Ella lo hacía estremecer cuando bajaba sus manos y palpitaba cuando el, con toda suavidad, pellizcaba sus pechos. Matizaron sus propias bellezas con lo inesperado, la sorpresa y el estupor. Se sedujeron y se fundieron en el éxtasis, buscando, de manera consciente, ser destruidos por la cautivante intensidad de aquellas horas de frío.
Baudelaire decía. 

La ciega polilla vuela hacia vos, candela.
Crepita, brilla y dice: ¡Alabemos a esa llama!
El amante jadeando sobre su hermosa; tiene
el aire de un moribundo que acaricia su tumba.

Llegaron a reírse del Poeta. Cada uno de ellos olvidó su yo en la carne del otro. 
Sin embargo, al llegar la primavera, Elènne reivindicó su derecho a marcharse.
Él hombre ―que había sido tocado por esa arrebatadora visión de lo perfecto, que se había balanceado durante tres fríos meses entre lo sublime y lo diabólico, lo elevado y lo grosero, el ideal y el aburrimiento angustioso— entendió, de golpe, el espanto del juego del amor: era preciso que uno de los dos jugadores perdiese el gobierno de sí mismo.
Como la polilla hipnotizada por la irresistible belleza de la llama, debía pagar el precio más alto: saltar al abismo y librarse al espasmo de la muerte. 
En la mañana, encontraron su cuerpo desnudo flotando en el Sena. Sonreía.

Tres

El hombre reverenciaba a Rainer María Rilke.
Buscaba el amor como si fuera su patria, con el muy íntimo deseo de que se pareciese a la soledad de su infancia. «La única patria feliz es aquella formada por niños», decía Rilke en sus Cartas; y hablaba de la necesidad de buscarla para encontrarnos a nosotros mismos, lejos del mundo marchito y convencional de los adultos. El hombre remontó la marea de los años y se rodeó de desconsuelo («La tristeza también es una ola»). A pesar de quedar encerrado en laberintos indescifrables, hizo esfuerzos sobrehumanos para salir adelante («Convierte tu muro en un peldaño»), Estuvo en los lugares en los que vivió el Poeta: Praga, Sankt Pölten, Worpswede, París, Duino. Un día cualquiera, ya pasados sus cincuenta y en Múnich, encontró su Lou Andreas-Salomé. No se conoce su nombre. Era hermosa. 
Viajaron, siguiendo los pasos de Rilke, por Italia y por Rusia, por Dinamarca, Suecia, Holanda, España y Suiza. 
Primero fueron amantes. Él le recorría la piel entera con su lengua, degustando sus sabores y sonriendo con cada uno de los escalofríos de ella, en ceremonias que podían durar horas. A su turno, ella jugaba con su boca y le arrancaba gemidos imperceptibles.

El amor consiste en dos soledades que se defienden, se delimitan y se rinden homenaje.

Luego fue su amante y su amiga. Su hermosura, abonada con una extraña felicidad, crecía hasta que al hombre se le hizo insoportable. 

La belleza es el principio de lo terrible. Todo ángel es terrible.

El hombre encontró al amor, a su patria y a la soledad de su infancia. Ella murió. Su tumba está en el cementerio de Rarogne, en Valais. Descansa a pocos metros del Poeta. 
Ahora, el hombre mira por la ventana. Afuera caen pequeños copos de la primera nevada de este año. Tras los barrotes de la ventana, los jardineros limpian el parque de césped cuidado y amarillo. Más allá, tras las rejas, los autos pasan por la avenida fría, tan lejos del hombre como si estuvieran en Marte.  El enfermero de las cinco de la tarde abre la puerta. El hombre ni siquiera le presta atención. 

sábado, 10 de agosto de 2019

Mi micro "Dragonlar qishlog'i" en una antología chilena

#LorenaDíazMeza y #EdicionesSherezade me hacen llegar, desde Chile, el listado de autores seleccionados para la primera antología de la Colección Bestiario: Dragones. Con gran satisfacción, encuentro en el listado mi micro "Dragonlar qishlog'i" (que en un idioma parecido al uzbeko significa algo así como "Pueblo de los dragones"). ¡Gracias Ediciones Sher y #EdicionesSherezade me hacen llegar el listado de autores seleccionados para la primera antología de la Colección Bestiario: Dragones. Con gran satisfacción, encuentro en el listado mi micro "Dragonlar qishlog'i" (que en un idioma parecido al uzbeko significa algo así como "Pueblo de los dragones"). ¡Gracias Ediciones Sherezade!


En el portal web/app mexicano "Minificción", mi micro "La ciudad de los cerdos"

En el portal web/app mexicano "Minificción", mi micro "La ciudad de los cerdos".
Un concepto interesante:
Jesús Toledo lo explica así: Por fin hemos terminado nuestra plataforma web-app que, desde ahora, es el nuevo formato para la revista "Minificción". Estas son algunas características:
1. Cada mes ampliaremos el catálogo de cuentos cortos en la plataforma.
2. Es posible leer, escuchar y comentar a los autores.
3. Se puede sólo reproducir el audio de las narraciones en la opción de “reproductor”.
4. El propósito de la revista en su modo app es la facilidad para llevar en el móvil un puñado de cuentos cortos.
Por último, quisiera comentarte que, como seguramente recuerdas, desde que decidimos cambiar el formato impreso por el digital, tuvimos la idea de dejar al menos una constancia a través de una antología en papel. Aunque ahora parece un objetivo lejano, buscaremos otra opción en los meses siguientes y esperamos se haga realidad nuestro deseo.

Se puede leer acá




sábado, 3 de agosto de 2019

"Operación 'Operación'" en la antología digital "La frecuencia del espectro"

En la Antología Digital "La frecuencia del espectro", mi cuento "Operación 'Operación'" ¡Gracias, Luciana Baca y Perro Gris!

Se puede leer acá




En septiembre, Seminario de Microficción en San Martín.

Junto a Martín Gardella y Fabián Vique, en el Archivo Alejandro Witcomb (Industria 3041, San Andrés, San Martín, Buenos Aires), los días 6, 13, 20 y 27 de septiembre y 4 de octubre; a las 18:00 hs.