viernes, 3 de junio de 2005

Un lugar muy hondo

Esta noche me he sentido solo
he descubierto que me queda poco
para compartir con todos, o con nadie.
He vivido un poco más de odio
he llorado, he caminado,
y no sé siquiera qué he perdido
si a la gente, al futuro o a mi dios.
Esta noche he tocado fondo
he encontrado un lugar muy hondo
donde irme, donde ver las cosas desde afuera.
Me negaron el dolor y el cielo
me apretaron, me ahogaron;
me he quedado sin silencio,
sin angustias
ni alegría, ni dolor.
No me queda nada, ya no tengo nada
he perdido todo, he vendido mi alma
he matado las palomas de mi plaza.
No he encontrado a nadie que haya comprendido
dónde hemos caído.
Es muy negro el espacio, y frío
(en el mundo había flores,
pero ahora no).
Esta noche regalé mis hojas
y mis fantasías se escaparon solas
me dejaron cosas que duelen y que marcan.
He vendido el último azul del cielo
he dejado a un lado el universo
estoy muerto, he llegado
y hasta pienso que he perdido la razón.
Esta noche se acabó mi historia
en el fuego se extinguió mi gloria
en mis manos el invierno se hizo eterno.
Liberé mis ansias y mis sentimientos;
ya no tengo piel, no tengo viento;
el mañana es miedo que anda suelto,
mi cerebro se ha ido lejos,
se escapó.

1 comentario:

azpeitia dijo...

Pero acaba volviendo para nuestro daño, siempre vuelve el maldito cerebro a increparnos, a llamarnos la atención....un abrazo de azpeitia