domingo, 5 de septiembre de 2010

Anatema de madre

—Ve con Dios, hijo mío —dijo su madre antes de morir, hace más de treinta años. Desde entonces, el ateo se desliza por el mundo, busca que te busca, tratando inútilmente de complacer a la vieja.

2 comentarios:

Patricia dijo...

...Ah las madres! De buenas intenciones está sembrado el camino al infierno. El ateo condenado a un eterno caminar, despues de todo tiene suerte, no sabe dónde ha llegado.

josé manuel ortiz soto dijo...

Quizás algún día lo encuentre, quien sabe.