martes, 12 de enero de 2010

Así habló Caperucita

—¡Basta de clases sociales, camaradas!— decía a los habitantes del bosque, mientras les ofrecía el contenido de su canasta — ¡Debemos bregar por la emancipación de todos los trabajadores de esta foresta!¡La dictadura del proletariado hará cesar esta explotación vergonzosa en forma de historia para dormir a niños con el opio burgués de un cuento simplón!¡El imperialismo capitalista no sabe del torrente revolucionario que corre bajo estos pinos!
La abuela, más curtida por los años vividos bajo el régimen del Lobo, sonreía a los animales como tratando de atenuar los exabruptos comunistas de su nieta, a la que todos en el bosque de Böhmerwald llamaban “La Roja”.

2 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Muy bien, Daniel. Qué buen final.

Naida dijo...

Me en-can-tó.