domingo, 12 de mayo de 2013

Haciendo méritos para ser odiado por los estudiantes secundarios.

Patricio Chaija (www.facebook.com/patricio.chaija) me hace llegar este mensaje:

Hola Daniel, no nos conocemos personalmente, aunque nos tengamos en facebook desde hace tiempo. El otro día caí en la cuenta que doy en mis clases de literatura, en la escuela secundaria, acá en Bahía Blanca, uno de tus cuentos, "Vengo a pedir la mano de Valeria", que tomé prestado de Axxón. Me pareció que te agradaría saber que estás en el canon escolar. Saludos

¡Claro que me agrada! Es como hacer un postgrado de escritor. Mil gracias, Patricio.

Acá les paso (otra vez) el cuento:

Vengo a pedir la mano de Valeria

―Ejem —carraspeó Julián ―. Don Esteban, vengo a pedir la mano de su hija.
—¿Cuál?
―Valeria, Don Esteban.
—No. Pregunto cuál mano ¿La izquierda o la derecha?
―¿Qué diferencia hay?
—Valeria es zurda. La izquierda es un poco más fibrosa, menos tierna.
―Entonces, deme la derecha.
—Ta bien ¿Tiene en qué llevarla?
―Traje la bolsa de los mandados.
—No. Va a dejar un reguero de sangre. No se haga problema. Se la pongo en una bolsita de nailon, con hielo ¿Algo más?
―No, gracias.
—¿Probó el muslo de mi otra hija, la Jimena? Nada de grasa.
―No, está bien así. Sólo quiero la mano para un caldito…
—¿Y la pechuga de la patrona? Algo dura, pero abundante.
―Así está bien ¿Cuánto es?
—Espere que la corto y se la peso. Ta barata. Cincuenta el kilo. Y la próxima vez llámeme y se la mando. Ahora tenemos delivery.

miércoles, 3 de abril de 2013

“Lectures d'Argentine (Auteurs Argentis du XXI siecle)”, 2013, Ed. Université de Poitiers, Francia.

En “Lectures d'Argentine (Auteurs Argentis du XXI siecle)”, 2013, Ed. Université de Poitiers, Francia / LECTURES D'AILLEURS está mi cuento "Éramos un millón de animalitos ciegos", traducido al francés (Nous étions un million de petits animaux aveugles) por Charlotte Barre, Julie Beny, Mathilde Dartiguelongue, Élodie Peeters, Pierre Robert y Delphine Textier; de la Université de Poitiers; 

Se puede leer en la página 71, en:
http://es.calameo.com/read/002617799ab6e6009e336

Además, me hacen un reportaje que está en:
http://entretiensld.blogspot.com.ar/2013/08/daniel-frini-argentine.html

Y se puede escuchar (en francés) en:
https://soundcloud.com/lectures-dailleurs/frini

martes, 26 de marzo de 2013

En "La Luna y Companía" leen mi poema "Elegía para José que fue mi abuelo"


José Laboreo (Amigoluna) lee mi poema "Elegía para José, que fue mi abuelo" en su programa de Radio Navarrete, España, "LA LUNA Y COMPANIA"

El audio está acá: Elegía para José, que fue mi abuelo

sábado, 2 de febrero de 2013

Entrando, de a poco, en los ensayos sobre microliteratura


El español Manuel Espada (https://www.facebook.com/manu.s.vicente/about) es uno de los grandes teóricos de la microliteratura; y en su blog LA ESPADA OXIDADA publica una serie de notas/ensayo sobre la Teoría del Microrrelato. Allí usa un cuento mio para ilustrar una técnica de escritura (la inversión). Allí dice:
“La Inversión” es una de las técnicas más sencillas pero a la vez más agradecidas del género. Está muy relacionada con esa otra técnica denominada “intertextualidad”, que consiste en versionar textos universalmente conocidos y reconocidos. “La Inversión” funciona muy bien en relatos narrativamente lineales, con una estructura clásica de “planteamiento, nudo y desenlace”. Una vez que hemos elegido el texto o “la idea de texto” (que puede ser un resumen de relato completo), le podemos dar “la vuelta”, básicamente de tres formas. La primera manera sería comenzar por el “desenlace”, seguir con el “nudo” y acabar con el “planteamiento”. La segunda manera sería una inversión temporal sin texto de referencia. La otra manera sería “invertir” el escenario, y donde hay un “lago” poner un “desierto” o donde hay una persona muy “inteligente”, cambiarla por otra “con pocas luces. Para ilustrar la primera forma de usar esta técnica, utilizaremos un conocido texto: El “Génesis”, y la no menos conocida versión del autor argentino Daniel Frini, que ya utiliza la técnica de la inversión desde el mismo título: “Siseneg" (Premo "Oveja Negra"). Invertir el orden de las letras o las frases es algo cada vez más común, por lo que comienza a ser poco original, aunque en su día fue muy novedoso, sobre todo en el juego con espejos. Habrá que buscar nuevas fórmulas.
GÉNESIS (ORIGINAL)
En el primer día Dios creó la luz y la separó de las tinieblas. En el segundo día de la creación Dios separó los cielos y la tierra. Dios continúo organizando su creación en el tercer día. Agrupó las aguas y las llamó mares y dio a revelar la tierra seca. En el cuarto día Dios creó el sol, la luna y las estrellas. Los primeros animales llegaron el quinto día de creación. El punto culminante de la creación ocurrió en el sexto día. Ahora Dios dice "Hagamos al hombre en nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. Dios descansó el séptimo día.
SISENEG (VERSIÓN INVERTIDA)
Seis días antes, murieron los animales. Cinco días antes, la lluvia mató toda vegetación. Cuatro días antes, la niebla borró cielo y firmamento. Tres días antes, el caos mezcló las aguas y la tierra. Dos días antes desapareció el hombre. En el último día, dije "apáguese la luz". Después, descansé. 
En este claro ejemplo de “inversión” puede comprobarse que no se trata de ser literal, simplemente la técnica es comenzar por el final. Los textos bíblicos son muy utilizados con esta técnica porque son universalmente conocidos y tienen una estructura clásica y lineal. 
Está en:

Tomá pa'vos.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Olimpo Sociedad Anónima

Panteón de los dioses, buenos días. Habla Adara ¿En qué puedo ayudarle? No señor, el señor Poseidón aún no ha llegado. Si usted quiere, lo puedo derivar con con el señor Aqueloo, que aunque es dios del río Aspropótamos, se encarga más o menos de los ríos y lagunas. Ah, claro. No le sirve. Bien. Tomo nota. ¿Cómo es su nombre? ¿Me lo deletrea, por favor? Ese, o, ere, e, ene, ese, e, ene. Sorensen. Ah, pero no es griego. ¿De dónde llama usted? ¡De Noruega! Entonces, está equivocado. Tiene que llamar a Kalevala Sociedad Anónima. Y, no sé…Pregunte por el señor Odín…

jueves, 22 de noviembre de 2012

En PENUMBRIA 6 un relato mio

En "Penumbria 6" (Chile) mi relato "Siempre llego tarde a todos lados"

Se puede leer acá


sábado, 27 de octubre de 2012

Hoja de ruta

Demoré veinte años en ir desde tu cabello negro hasta las uñas de los dedos de tus piés, conociendo el sabor de cada centímetro cuadrado de tu piel. Y demoré otros veinte años en volver, despacio, hasta tu frente. Quiero repetir el viaje.

Ultima voluntad de Walt Disney


¡No cierren la puerta del freez,,,!

La primera vez


«No te va a doler, tontita», dijo el camello. La aguja se estremeció.

sábado, 13 de octubre de 2012

El regreso


La mañana estaba cálida y el sol calentaba, despacio, las paredes del palacio de Great Cumberland Lodge, en Windsor Great Park; residencia habitual de los Duques de Marlborouh. El anciano, vestido con harapos, tocó a la puerta y fue atendido por el mayordomo; quien al ver su traza le espetó 
—Los señores dan limosna y hacen caridad los viernes.
El viejo respondió
—Volví.
El mayordomo, azorado, preguntó
—¿Cómo dice?
—Dije que volví —contestó el recién llegado, con un tono de voz apenas audible, casi de ultratumba.
—Y usted, ¿quién es?
—Mambrú
—¿Quién?
—Mambrú, el que se fue a la guerra
—No entiendo …
—Si, ¿no se acuerda?, Mambrú se fue a la guerra, chiribín, chiribín, chin, chin …
—¡Ah! … no sé cuando vendrá; do re mi, do re fa, nooo sé cuando vendrá
—El mismo, John Churchill, primer duque de Marlborough. Encantado.
—¡Pero usted se fue hace como trescientos años! ¡Debería estar bien muerto!
—¿Sabe qué pasó? Cuando los nuestros me abandonaron en la batalla de Malplaquet, los franceses me hicieron prisionero y me confinaron en Höchstädt. Huí. ¿Oyó usted decir que todos los caminos conducen a Roma? Pues bien, allá fui. Durante estos tres siglos salí y volví a ella unas mil quinientas veces. Solo esta vez llegué hasta aquí. Y por azar. No compre nunca un GPS chino. 


De la vida real I


Acaricié su pierna, desnuda, bajo las sábanas y le dije, con voz de mimos:
―Sos suave…
Ella contestó:
—Y peluda, como Platero.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Primeros Exiliados

"Primeros Exiliados" es una antología de Ciencia Ficción, seleccionada ´por Cristian Cano, editada por Tahiel y con arte de tapa de R. Anderson.

Cristian me hizo el honor de seleccionar tres textos míos: "Di end is comin", "Hay una salida" y "Symborg"

¡Gracias!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Días de yeta XIII

Le perdonó la vida al grillo. No durmió en toda la noche. Llegó tarde. Perdió el trabajo.

Días de yeta XII

―¡Suerte, suerte! ¡encontré un trébol de cuatro hojas! —grito desaforado. Para robárselo, lo molieron concienzudamente a palos.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Días de yeta XI


―¡Toco madera! —dijo.
―¡¿Qué hace, degenerado?! —gritó Pinocho.
Purga condena por pederasta. Ya lo violaron tres veces.

Días de yeta X


Se levantó con el pié izquierdo y metió el pié derecho, entero, en la taza de noche.

Bienaventuranzas IV


Felices los que enconraron a quién echarle la culpa.

sábado, 25 de agosto de 2012

El lobo y las ovejas


Más de diez años, la pérdida de unas mil ovejas y la muerte de treinta y siete aldeanos le llevó a los habitantes de la villa descubrir que su pastorcito dilecto era, en realidad, un hombre lobo.

Navidad 2


—¡Mi esposa también está a punto de dar a luz! ¿porqué tenemos que dejarle el lugar a ella, eh? —decía el burro, mientras el granjero los sacaba a empujones del pesebre, para dejarles el lugar que había alquilado (a muy buen precio) a la Sagrada Familia.

sábado, 18 de agosto de 2012

Navidad 1


—¿Mellizos? —dijo José — ¿Y ahora qué hacemos?

Ejemplo práctico acerca del sentido del humor de los robots o porqué la Inteligencia Artificial presenta fallas que, al momento, son insuperables


—…y se tomó el último trago de aceite para máquinas de coser! ―remató Robot Uno A, usando tres microsegundos de su tiempo diario disponible para comunicaciones privadas entre robots, no monitorizadas por autoridad alguna.
—¡Haaak, hak,hak! ―se rió Robot Dos A
—¡Heeek, hek, hek! ―se rió Robot Tres A
—No entendí ―transmitió Robot Uno B.
―El aceite de máquinas de coser hace colapsar los circuitos neuronales subalternos de ustedes, los B —explicó Uno A.
—¡Ah! ¡Hoook, hok, hok! ―rió, ahora, Uno B.
—¡Yo sé otro! ¡yo sé otro! ―transmitió, exultante, Dos A―Resulta que un modelo B sube a un andamio de veinte metros. Lo ve un albañil humano y le recrimina diciéndole «¡Cacharro inservible! ¡Ustedes no están autorizados! ¡Vuele de aquí inmediatamente!»  El B da media vuelta, salta y ¡cae!
—¡Hiiiiiiiik, hik,hik! ―se rió Robot Uno A.
—¡Heeeeek, hek, hek! ―se rió Robot Tres A.
—No entendí ―dijo Robot Uno B.
―Los B, como vos, no reconocen órdenes no específicas ―Aclaró Dos A.
—¡Ah! ¡Entendí! ¡Hooook, hok, hok! ―rió Uno B.
—Un Zeta va a una terminal ZIP ―transmitió Tres A—, y pregunta «Disculpe, señorita, ¿me podría indicar qué conexión corresponde para una motherboard HUAC-Ocho?»
—¡Hiiiiiiiik, hik,hik! ―se rió Robot Uno A.
—¡Haaaaaak, hak, hak! ―se rió Robot Dos A
—No entendí ―dijo Robot Uno B.
—¡Ufa! ―se enojó Robot Tres A —¡No se puede estar explicando cada cuento! ¡Ves porqué a los B todo el mundo los trata como si fuesen multiprocesadoras de la era pre-cyber!
—No entendí ―insistió el B.
―¡Las HUAC-Ocho no requieren conexión física de ningún tipo, salame!
—¡Ah! ¡Hooook, hok, hok! ―rió Uno B.
―¡Ah, hok, hok! ¡Ah, hok, hok! ¿Es lo único que sabés transmitir? Ya estoy mufado. No cuento más cuentos —se encaprichó Uno A.
―Yo se otro —transmitió un Alfa-A-Uno de última generación que, desde más de cinco mil metros, captó las transmisiones entre los A y el B―. Un humano pequeño le pregunta a su madre: «Mamá ¿porqué papá es pelirrojo, vos rubia y yo salí negro y de pelo enrulado?» La madre le contesta «Hijo, con el tremendo lío que hubo en esa orgía tenés suerte de no ladrar». ¡Huuuk, huk, huk! ―terminó, riéndose.
—No entendí ―transmitió Robot Uno B.
—No entendí ―transmitió Robot Uno A.
—No entendí ―transmitió Robot Dos A.
—No entendí ―transmitió Robot Tres A.
—Yo tampoco ―transmitió el Alfa–A-Uno. Sin embargo, los humanos que activaron mis circuitos neuronales se reían mucho…

La larga espera


Esperó toda su vida por la mujer que le estaba destinada. No supo si nunca apareció, si vino y no la vio, no la reconoció, o él no era el indicado para ella. Murió y lo enterraron al lado de una vieja sorda que no se queda quieta en el cajón.

viernes, 10 de agosto de 2012

Curioso Disparo


Mi fusil fue sorprendido apuntando al pecho del Señor General. Morí yo.

Diez palabras IV


Quise escribir un cuento de diez palabras. Llegué hasta acá.

Diez palabras III


Escribo un cuento de diez palabras: planteo, nudo, desenlace. Fin 

miércoles, 1 de agosto de 2012

La Isla V


Volvió luego de diez años solo en medio del Pacífico. Tapas de revistas, TV, radios. Lo despertó el coco que cayó a su lado

La Isla IV


Los atardeceres eran maravillosos. Era una pena que la ventana fuese pequeña y estuviese tan alto. La celda era su isla desierta.

La Isla III


Al tomar el ferry supo que, sin un milagro, se iría para siempre. Fue una de las víctimas del naufragio. La isla también lo amaba.

sábado, 21 de julio de 2012

La Isla II


En ese parque, en esa plaza, ese banco era su isla. No supo si se hundió o lo sacaron para hacer la ciclovía. Lloró como náufrago.


La Isla I


La encontró desierta. Sospechó al encontrar pisadas en la arena.  Los Invisibles lo comieron a las finas hierbas y con vino tinto.


Piedras y piedritas


En soledad, alrededor del sol, gira el Asteroide Zadunaisky, Una gran piedra de más de más de cuatro mil millones de años. Un poco por debajo de su Norte hay un gran cráter de unos diez kilómetros de diámetro, originado por el impacto de otra piedra en épocas remotas. Dentro de él, hay otros cráteres más pequeños y, lógicamente, más nuevos. Uno de ellos,  bastante curioso debido a su forma elíptica, se formó por el choque de otra piedra hace unos cincuenta millones de años. Allí, sentado con la espalda apoyada sobre el borde de acresión, hay un astronauta. Su casco muestra un agujero de bordes limpios, consecuencia de otra piedra del tamaño de un garbanzo que lo atravesó de lado a lado. Está allí desde hace unos seiscientos mil años. En su pecho, quemada por una larguísima exposición al Sol cercano, puede verse una insignia de la Unión Soviética.

domingo, 15 de julio de 2012

Pupilas - Cuentos de Unicornio


En "Pupilas - Cuentos de Unicornio"  (Cuadernos de las Gaviotas/Colección Gaviotas de Azogue/Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica -CIINOE- Madrid / México DF, 2012) se publican los textos premiados en el II Concurso Internacional de Microficción Narrativa “Garzón Céspedes” del cuento hiperbreve.

Allí están mis cuentos "La Caracola" (Premio Especial de Cuento Hiperbreve) y "Etapas de un asesinato" (Premio Extraordinario de Cuento Policiaco Hiperbreve)

Se puede bajar en:

https://xa.yimg.com/kq/groups/21328953/1877663888/name/LOS+CUADERNOS+DE+LAS+GAVIOTAS.+CIINOE-COMOARTES.+89.+CONC.+I.+DE+MICROFICCI%C3%93N+NARRATIVA+G.+C.+2012.zip?download=1.

martes, 10 de julio de 2012

Il Segreto en INSOLITO E FANTASTICO

Un cuento mío en Italia, en el número de junio de la revista INSOLITO E FANTASTICO: se trata de "Il segreto", seleccionado por Carlo Bordoni y traducido por Ludovica Paladini, de la Università di Venezia.

La versión en castellano ya fue publicada en "GRAGEAS 2", una antología hecha por Sergio Gaut vel Hartman y editada por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

Il segreto

Narra la mitologia che Prometeo rubò i semi di Elio, il Sole, e che li consegnò agli uomini perché conoscessero il fuoco. Zeus, infuriato, decise di castigarlo; ordinò, quindi, la creazione della prima donna, che fu plasmata dagli dei: Efesto la modellò con l’argilla, rendendola incantevole, Atena la adornò, le Grazie e la Persuasione la abbellirono con pietre preziose, le Ore la coronarono di fiori ed Ermes le mise tra le labbra menzogne e parole di seduzione, e nel suo petto un carattere volubile. 
Si narra, inoltre, che questa prima donna si chiamò Pandora. E che nonostante Prometeo l’avesse avvertita di non accettare regali da parte degli dei, suo fratello Epimeteo s’innamorò di lei e la prese in sposa. 
Racconta il mito che fino a quel momento l’umanità aveva vissuto in totale armonia con il mondo; Pandora, però, curiosa, aprì il vaso proibito, permettendo così alla vecchiaia, alla malattia, la fatica, la pazzia, il vizio, la passione, le piaghe, la tristezza, la povertà e il crimine di essere liberi. 
I progressi nelle ricerche storiche e archeologiche ci permettono oggi di saperne di più in merito al Vaso di Pandora: era piccolo, e al suo interno conteneva un hamburger minuscolo, con formaggio Cheddar e salsa di cetrioli, una bustina con cinque patatine fritte impazzite, una salviettina di carta, una bustina di maionese e un pupazzetto di Superman, di plastica; una cianfrusaglia fabbricata a Taiwan. La gassosa, piccola, era a parte.

(traduzione di Ludovica Paladini)

lunes, 11 de junio de 2012

En "La Luna y Companía" leen mi poema "Gris"


José Laboreo (Amigoluna) lee mi poema "Gris" en su programa de Radio Navarrete, España, "LA LUNA Y COMPANIA"

El audio está acá: Gris

miércoles, 6 de junio de 2012

Costumbre amorosa de los gigantes


Cuando un gigante decide proponerle casamiento a su novia, le ofrece una primorosa caja de madera de incienso rojo, más o menos del tamaño de sus manos y le dice, con voz quebrada:
―¿Te quieres casar conmigo?
Ella la toma y exclama:
―¡Ay! ¡Por supuesto, mi vida! ¡Gracias, mi amor! ¡Qué hermosa!
Temblorosa y con gran expectativa, la gigante abre la cajita y encuentra, sobre terciopelo azul ―color que entre esta raza simboliza fidelidad— un humano atado de pies y manos, su boca amordazada y un terror indecible en su mirada. Alrededor de su cuello, anudado un hilo ―hilo para los gigantes, gruesa cuerda para los humanos— de oro y plata.
En una ceremonia muy emotiva, la mujer se inclina sobre la cajita y el gigante ata el cordel en la nuca de su amada, cuidando de que quede adecuadamente flojo. A continuación, ella se levanta de golpe y el hilo se tensa. El humano pendula sobre el pecho sonrojado, se contorsiona, encoje y estira sus piernas varias veces, gira apenas su cabeza a un lado y otro buscando una bocanada de aire que no está, completamente ajeno al beso con que los novios sellan su compromiso. Luego muere.
La novia llevará el cadáver del hombre en su cuello hasta el casamiento, más o menos un año más tarde. El olor a putrefacción se considera de buen augurio y es motivo de orgullo para las gigantes, debido a que indica su condición de mujer comprometida en matrimonio.
Después de la boda, será el marido quien quite el colgante y lo guardarán, juntos, dentro de algún libro de poemas que él le habrá regalado durante el noviazgo.
Unos doscientos años después, el esposo habrá muerto.
Un día cualquiera, su viuda estará sola ―los hijos también se habrán ido y verá a los nietos una o dos veces por año— y sumida en la nostalgia tomará el viejo libro, lo abrirá con temor respetuoso y encontrará el pequeño esqueleto casi formando parte de las páginas. Dejará caer una lágrima, más o menos donde el humano tenía su corazón. Ella creerá, por un segundo, sentir de nuevo el olor tan amado a carne putrefacta. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Escena en una bucólica villa, en un día de mercado, en la Edad Media.


—¿Qué va a llevar, doña?
—Deme tres libras de muslo, cortado finito, como para cotoletti.
—Muy bien. Tiempo loco ¿eh? —contestó el carnicero, al tanto que afilaba su cuchillo en la piedra de Ardenas y se disponía a rebanar la pierna del prisionero —ojos inyectados en sangre, espumarajos escapando de su boca con dientes flojos por morder lonjas de cuero para engañar al dolor, su cara roja y perlada por el sudor, las venas azules de sus sienes a punto de estallar, las manos moradas por las ataduras— condenado a ser descuartizado en vida, vendido en fetas en el mercado.

El hombre y el fantasma

Érase que se eran un fantasma y un hombre. El fantasma vivía en un viejo edificio en ruinas, que en mejores épocas había trajinado aspiraciones de hotel cuatro estrellas. El hombre vivía en la calle. Una noche en que hacía mucho frio y nieve, el hombre entró al edificio para guarnecerse. Andando por los pasillos oscuros y en ruinas, hombre y fantasma se encontraron de frente al doblar cierta esquina. Ambos se asustaron. El hombre quiso huir, aterrado; confundió la nada con una puerta y cayó por el hueco de un montacargas que dormía su óxido seis pisos más abajo; murió y se transformó en fantasma. El fantasma, en tanto, también huyó. Intentó apoyarse en un tabique para doblar un recodo del pasillo, pero, invadido por el pánico, olvidó su condición y atravesó la pared. Afuera era noche y nieve y seis pisos de altura. El fantasma cayó, murió y se convirtió en hombre, que luego quiso guarnecerse del frio en el viejo edificio que hace años pretendió ser hotel. Ambos protagonistas han repetido esta historia tantas veces que ya han perdido la cuenta.

viernes, 4 de mayo de 2012

Días de yeta IX


Cauto, no se hizo al mar en martes trece. Esperó otro día. El terremoto aniquiló la ciudad.

Días de yeta VIII


Dicen que la pata de conejo trae suerte. Eso no es cierto. Al menos para el conejo.

Días de yeta VII


“Si mandás este mail, te llegarán diez regalos”, decía. No lo mandé. Llegaron diez citaciones de Rentas.

domingo, 29 de abril de 2012

Días de yeta VI


La vio con el vestido antes del casamiento. “¡Andate!” gritó ella. El se fue. Con su cuñada.

Días de yeta V


Nombraron al quetejedi y me agarré, con fuerza, el huevo izquierdo. El moretón lleva veinte días. Duele.

Días de yeta IV


La malvada madrastra preguntó y no le gustó la respuesta. Enojada, rompió el espejo. Así le fue.

sábado, 14 de abril de 2012

Días de yeta III


Abrí el paraguas dentro de una habitación cerrada. La inundación llegó a la altura de los cuadros 

Días de yeta II


Pasé debajo de la escalera y la enganché con mi bota. El pintor se quebró ambas piernas.

Días de yeta I


Íbamos en bici y se nos cruzó un gato negro- Mala suerte. Para el gato. Hoy comemos.

jueves, 5 de abril de 2012

La pequeña muerte

Soñó con una mujer hermosísima. Tan hermosa que hacía doler los ojos. Soñó con una ternura infinita y con el amor más suave. Sonó que se quemaba al entrar en ella y que la mujer lo abrazaba con sus piernas doradas. La lengua roja dibujaba los oídos del hombre y las lágrimas de ella lo mojaban entero. Soñó con música de campanas. ―Levantate, infeliz —dijo la esposa ―¿No escuchás el despertador, tarado? ¿O me va a decir el señor que anoche quedó extenuado? A ver si la próxima le ponés más ganas, inútil. Otra vez tuve que levantarme al baño cuando te dormiste, y terminar el trabajo yo sola.

Yo soy educado y el Santino no.

Mamá me enseñó a ser respetuoso con las personas mayores, y me enseñó a dar las gracias a Dios por la comida. No como el Santino que insulta a los viejos, cuando se los come, por que están duros.

El justo Señor


Una lágrima cae por la mejilla del emperador. Se acerca a la acusada y la acaricia con ternura paternal. Sabe que puede (debe) salvarla. Suspira y ordena:
—Quémenla.

sábado, 31 de marzo de 2012

Sonará el despertador a las cinco menos diez


Te levantarás sin mirarla, irás al baño despacio, tomarás dos mates parado en la cocina, saldrás abrigado porque en la tele dicen que hace apenas dos grados y que el dolar que nunca viste subió. Tomarás el colectivo que pasará tarde por la parada. Ficharás la tarjeta en el reloj de la fábrica, de manera mecánica, y mirarás la hora que se marcó, sin verla. Te pondrás la ropa de trabajo, encenderás la máquina acordándote de los tres dedos del Rusito que quedaron tirados en el suelo cuando se los arrancó el balancín. Mirarás el reloj hasta que se hagan las cinco, sin esperar nada. Saldrás saludando al vigilante con un «ta mañana» susurrado. Harás, cansado, el viaje de regreso, como ocurre desde hace quince años. Casi te alegrarás al llegar a tu casa y comprobar que tu mujer te ha abandonado llevándose los muebles y los hijos.

Breve historia del universo


¡Big Bang! Trucutrucutrucutrún. ¡Crash!

La reina de Corazones le dijo a Alicia...


—No desvaríes. Es sólo un espejo.

domingo, 25 de marzo de 2012

Antología poetas del nuevo milenio 2011

En "Poetas del Nuevo Milenio 2011" (Editorial digital Letras Kiltra, México, 2012), mi poema "Imposible"

Se puede leer en: 

viernes, 23 de marzo de 2012

Proverbio I

La fe mueve montañas. La dinamita también.

Primavera

¿Qué hacer, Dios mío, con tanta golondrina suelta?

Temerario

Viví toda mi vida a sesenta segundos por minuto.

Paradoja

Era suicida y procastinador contumaz. Hace poco cumplió 103 años.

domingo, 11 de marzo de 2012

Diálogo V

—No imagino mi vida sin vos.
El espejo le devolvió la sonrisa.

La verdad de la milanesa VII

¿Que él me llamó Viernes y le serví como esclavo? Entonces, ¿quién, como eunuco, cuidó de mi harén? ¿Magoya?

La verdad de la milanesa VI

—San Jorge jamás me pegó —dice el dragón—. Tenemos un trato: él me mantiene y yo me hago el muerto.

viernes, 24 de febrero de 2012

El reverso de los cuentos IV

Como mucho era una cabeza más alto. Nos hizo quedar como enanos estúpidos. Lo matamos. Así arreglamos los problemas en Liliput.

Será justicia

El Secretario leyó:
—Este tribunal lo condena a la Pena Capital, la que le será aplicada de inmediato. Y con tormento.
Entonces, nací.

Clasificado I

—"¿Desea recuperar su cabeza? ¡Llámenos!" decía el aviso. Fui a verlos —dijo el Jinete—. La recuperé, pero perdí uno y la mitad de otro.

domingo, 19 de febrero de 2012

El reverso de los cuentos I

Había una vez una niña que disfrutaba burlándose de nosotros. Que la nariz grande, que las orejas grandes, que la boca grande. Un antepasado nuestro se la comió.

En el principio no existían los sustantivos

La Palabra dijo: "Hágase la... la...". Y la Palabra vio que los sustantivos eran necesarios. Los hizo femeninos y masculinos. Detrás vino la gramática. Así se nos jodió la vida.

Ella podrá presumir ante los vecinos

Mamá me pidió que resista. Yo le haré caso. Dijo que es de machos afrontar el castigo con entereza. Resistiré para que se sienta orgullosa. Sin embargo, los clavos duelen.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Tricentenario - Una visión conjetural de nuestro futuro

En "Tricentenario - Una visión conjetural de nuestro futuro", editado por Desde la Gente, edición del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos; y con selección de Sergio Gaut vel Hartman, está mi cuento "Será nuestra suerte mudar de tiranos"

La celebración de los bicentenarios de las gestas emancipadoras americanas es un poderoso incentivo para pensar el futuro. ¿Cómo será el 2110? ¿Se profundizarán los procesos de liberación que permitan construir la Patria Grande Latinoamericana? ¿Se concretarán las utopías? ¿Asistiremos al florecimiento intelectual y material de la región? ¿O padeceremos el deterioro del clima, el agotamiento de los recursos y el predominio, una vez más, de los opresores y los infames? Estas ficciones reflexionan sobre el tema. Los lectores tendrán la última palabra acerca de su vigencia y validez.

Se puede comprar en:

lunes, 13 de febrero de 2012

Amantes


El hombre espera en la mesa del bar. A través del cristal mira la lluvia y recuerda cuando se despidieron y se citaron allí. La Muerte entra, sonríe, y lo besa.

Escalas

El desierto, inmenso, lo oprime.
 —Debo llegar —dice—. No tengo tiempo.
Avanza. Una eternidad después, la mano gigante da vuelta al reloj de arena. El desierto lo tapa. El hombre muere.

Biblioteca mitológica III

El Oráculo susurra. La Sibila asiente. Eneas espera. ¿Podrá bajar al Hades? ¿Deberá enfrentar a los persas? ¿Recuperará su destino extraviado? 
—¿Y? —pregunta. 
—Diez dracmas a ganador. "Martingala Rea". Cuarta carrera en Olimpia.

Biblioteca mitológica II

La lucha es titánica. El Salvaje Toro de Creta embiste. Hércules lo soporta de los cuernos y resiste. El Toro brama. Hércules tensa los músculos, hace fuerza y deja escapar una estruendosa flatulencia. El Toro ríe a carcajadas.

martes, 24 de enero de 2012

Vida de lobos

La manada lo dejó atrás por inútil. Las ovejas lo golpearon cuando intentó atacarlas. ¡Y ahora Caperucita lo lleva al coiffure para que le hagan un corte poodle y lo tiñan de rosa! No es vida la del lobo.

Los últimos días

—¡Arrepentíos! —dijo el Profeta—. ¡La noche de los días está a la vuelta de la esquina! Los habitantes del pueblo, con cierta ternura, lo aplaudieron. Alguno chifló fuerte. Estaban reunidos para festejar los setenta años del Viejo prediciendo el Apocalipsis.

El suplicio

El inquisidor hace una seña al torturador. La rueda del potro gira, estira miembros y disloca articulaciones. El condenado se ríe. Primero emite un "¡ja!" que desconcierta a los presentes, luego estalla la carcajada. Nadie entiende qué pasa. Nosotros —lectores— tampoco.

lunes, 16 de enero de 2012

Antípodas


La hija del Comisario García se casó con un hippie. La relación entre los hombres estaba condenada al fracaso: materia y antimateria, luz y oscuridad. El final estaba cantado. Es raro verlo al Comisario García vendiendo collares de piedritas coloreadas en el Parque Centenario.

Okupas


Primero lo intentaron los abogados. Luego, la policía montada. Más tarde vinieron sacerdotes que intentaron un exorcismo. Después, profesinales del Grupo de Ciencias Extrañas. Tampoco resultó con las médiums. La crisis nos golpea a todos: si nos sacan de aquí ¿adónde iremos los fantasmas desocupados?

Para amenizar la vida dentro del Monasterio


San José de Cupertino está en éxtasis y levita a un metro del suelo. Hay olor a jazmines.
Por detrás se acerca el novicio Clemente y deja bajo el santo un pequeño cartucho de pólvora. Explota. El santo cae despatarrado. La carcajada estalla entre los monjes.

Grandes microrrelatos del 2011

"Clamor de un caído", un de los 56 GRANDES MICRORRELATOS DEL 2011.

¡Gracias a todos los lectores de la Internacional Microcuentista


Más microcuentos míos en portugués

José Lópes tradujo mis "Variaciones sobre 'La metamorfosis' de Kafka" al portugés, en http://micro-leituras.blogspot.com/2011/12/daniel-frini-argentina-2.html. Acá están:

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka I 
- Ai, Virgem Santa! Que castigo! - dizia dona Samsa – O que é que vão dizer os vizinhos? E a honra da família? Não é suficiente que Gregor sofra uma metamorfose? Porquê, Senhor meu, ele tinha além disso, de se transformar numa mariposinha? (*) 

(* ) Versão possível do original: mariposón, 
gíria para homossexual; e que, neste caso, 
também sugere a fusão das palavras mariposa 
(um insecto) e maricón. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka II 
Destino de esgoto, o de Gregor Samsa: no horóscopo chinês ele é rato. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka III
Em Praga, numa certa rua, numa certa esquina, Gregor Samsa suspira. Tocou-lhe em sorte viajar e conhecer mundo, e agora não suporta mais a sua limpa cidade natal. E estranha, com um nó na garganta, as lixeiras a céu aberto de Buenos Aires. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka IV 
- Cortem! – gritou o director – E publique-se! Dois assistentes ajudaram Samsa a erguer-se de novo sobre as suas patas «Gregor – costumava filosofar a sua mãe – não há mal que não venha por bem!». Tinha razão. Ser um duplo de risco em publicidade a insecticidas, era um trabalho tão bom como qualquer outro.  

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka V 
- Gregor Samsa! – gritou a esposa. Ele engoliu em seco. Ela estava irritada. Não lhe chamou “Goió”, nem “Gregory”, nem “Bára”(*) – como o apodava a rapaziada do bar – nem o tão íntimo e carinhoso “Bichinho meu” com que iniciavam as pegajosas noites de amor. 

 (*) Diminutivo de barata 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka VI 
«O que é que me aconteceu?», pensou Gregor ao despertar dum sonho intranquilo. Viu-se na sua cama convertido num monstruoso ser rosado, lampinho, com quatro extremidades terminadas em dedos e uma pele suave e repugnante, tão diferente da dura carapaça que todos os insectos usavam em Praga. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka VII 
«Estimado senhor Kafka», começava a carta, «entendo a sua necessidade de exprimir desesperação por uma sociedade que não aceita a diferença. Agradeço-lhe a fama imperecedoura que me conferiu o seu relato, Die Verwandlung (*). Mas, seria muito pedir-lhe que inclua nele um bicho fêmea? É que me sinto só!». 
(*) A Metamorfose 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka VIII 
- Repare, senhor Kafka – disse o editor – o mundo não está preparado para um relato deste tipo, tão obscuro, tão…como diria?...repugnante. Melhor, porque é que não faz com que Samsa se transforme, quando fica irado, num super-herói gigante e musculoso de cor verde? Seria um marco. Creia-me. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka IX 
- Vago! – gritou o chefe de Samsa – Não vai trabalhar porque se encontra indisposto? Tolices! Você é um mau empregado! Não me venha com essa de se ter transformado num bicho. Já ouvi desculpas ridículas, mas isto é o cúmulo. Você sempre foi um gusano, um parasita, uma larva! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka X 
- Papá, tenho algo a confessar-te – eu transformei-me! - És um travesti! - Não, papá! Transformei-me num bicho. - Que susto que me pregaste! Isso não é nada, filho. Há problemas piores… 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XI 
- Gregor, acomoda as anteninhas, que a televisão está a ver-se com chuva! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XII 
- Mamã, falta muito? 
- Dois dias.
- Mamã, falta muito? 
- Um dia. 
- Mamã, falta muito? 
- Não, já dá. Anda! 
Gregor saiu feliz de casa. Era Carnaval. No meio dos disfarces ninguém se espantava por vê-lo, e podia percorrer os lugares de Praga que lhe estavam vedados no resto do ano. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XIII
Você sofre de Síndrome Confusional Agudo, provavelmente originado por uma endocrinopatia. Não se preocupe, vamos tratá-lo com Risperidona, e asseguro-lhe que melhorará notavelmente – disse o psiquiatra, enquanto coçava o seu ventre pardo e abaulado, e agitava as suas muitas patas, ridiculamente pequenas em comparação com o resto do corpo. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XIV 
Nos esgotos de Praga, é costume ver-se a silhueta dum monstruoso insecto que aterroriza até os roedores que povoam os canos. As mães ratas assustam assim os seus filhos: - Se não comes os desperdícios, Gregor Samsa leva-te! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XV 
Não é que não te queiramos, filho, mas podias ao menos não meter a tua cabeça na panela para comer a sopa? Para nós, os que ainda somos humanos, essa baba que soltas tem um gosto asqueroso. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XVI 
Entendo o seu ponto de vista, senhor Samsa, mas o seu filho não pode viajar na cabina do avião. Deve despachá-lo numa jaula, para prevenir a zoonose. Qualquer dúvida que tenha, apresente-a ao senhor Kafka. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XVII 
Não dá para acreditar, senhor polícia! Como é que eu poderia saber que era Samsa? Conheci-o de menino, uma formosura de criatura, e não se parecia em nada com essa que matei com sandaladas. Aqui tem a arma assassina! Não se manche com os pedaços que estão colados á sola. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XVIII 
«Como diabos iria chupar o sangue dessa coisa? Seria venenoso?». As duas mulheres e o homem que acabava de submeter na casa ao lado, estariam infectados? Seriam humanos que se converteriam nisso, como os homens-lobo? «Porque diabos não me fiquei por Valáquia?», pensou o vampiro. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XIX 
- Estúpido aprendiz de bruxo – disse o Bruxo Director – Você leu a Regra? Ãh? Aqui está, veja! – Não usar o feitiço Insectus em humanos. Não há retorno. O que é que eu digo agora a dom Samsa, que é o presidente da Cooperadora? E não me venha com essa de que Gregor o merecia por ser um lambe-botas!  

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XX 
- Gregor, meu filho, a mamã e eu temos uma coisa para te dizer: és adoptado. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXI 
- O que é que se poderia esperar da tua família – recriminava-lhe a esposa a Gregor – a tua irmã é um gato, a tua mãe é uma víbora e o teu pai um zangão! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXII 
- Oxalá o meu pai se transforme num insecto! – disse a pequena Berta à sua amiga Antje, referindo-se ao senhor Zimermann. Quando Gregor despertou na manhã seguinte, encontrou-se sobre a sua cama convertido num ser monstruoso. Pequenas trocas das infidelidades conjugais. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXIII 
Sétimo filho varão. Sexta-feira de Lua Cheia. Gregor apaixonado por Leyna Ahrends. Mas acabou-se o stock de lobisomens. Apenas sobraram insectos. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXIV 
- Gregor? Sois vós? Faz tanto tempo que não nos vemos! Xi! Tu mudaste tanto! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXV 
- Escute-me, Samsa, tenho que lhe pedir que não insista e se retire. Aqui estamos a filmar Alien! Entendeu? A-L-I-E-N. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXVI 
Creio na reencarnação, creio no Karma, creio em vidas pretéritas; mas, não teria sido preferível ter morrido antes de me mutar nesta coisa? 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXVII 
- Dê-lhe isso, dona Samsa, seja boazinha e deixe que Gregor venha jogar à bola connosco. Falta-nos uma marca de baliza. Dê-lhe, seja boazinha! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXVIII 
- Filhos – disse a Rainha-mãe Alien – apresento-lhes Gregor, um primo que veio da Terra. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXIX 
Nos túneis das cloacas de Praga há, por estes momentos, um certo vendedor de panos que, sem clientes que lhe comprem tecidos, aborrece-se soberanamente enquanto que, com as suas curtas patas, coça a terceira secção do seu abdómen, recordando, saudoso, a época em que era humano. 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXX 
- Uau! – exclamou Samsa, mirando-se ao espelho – estas pastilhas batem forte! 

Variações sobre «A Metamorfose» de Kafka XXXI 
Com o tempo, Gregor Samsa acostumou-se a que o tratassem como a um bicho raro.

¡Gracias José!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Twister


Mil años hace que la cruz de ocho brazos y el águila bicéfala decoran el arquitrabe de la Puerta Xylokerkos; y en este día, el segundo antes de los idus de abril del año santo de mil doscientos cuatro, vigilan a las tropas de Enrico Dandolo, Dux de Venecia, que están estacionadas sobre la llanura que rodea la via Egnatia y se relamen imaginando el inminente saqueo de la Ciudad que es Morada de Todo lo Bueno, Ojo de Todos los Pueblos, Guardiana de las Iglesias, Líder de la Fe, Guía de la Ortodoxia, Querida en las Oraciones y Maravilla ajena a este Mundo. 
La Cuarta Cruzada está a las puertas de Constantinopla.

Dentro de las murallas, en el nártex de la iglesia del Venerable Monasterio de Andreοu en te Krisei, y a tan corta distancia de los invasores que la hediondez de las hordas latinas apesta el aire; están Zaoutzes Petraliphas, presvýteros y parakoimomenos del Emperador y Vatatzes Isaakios, archiepískopos y koubikoularios de Su Santidad; ambos rojos de ira, disputando un capítulo más de la larguísima batalla dialéctica, sin poder ni querer dar respuesta a un dilema mayúsculo.
¿Cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler?

Arriba, los integrantes de la Corte Celestial, obligados por el famoso texto de Mateo, se ligan o desligan según los designios de los dos Hombres Santos que, allá abajo, intercambian improperios que duelen más que puñaladas. 
—¡Tal vez fueran necesarios tantos ángeles como granos de arena hay en las playas de todos los mares, mi estimado hermano, hijo de una gran perra! —dice Zaoutzes y cien mil millones de ángeles —que es una manera de decir innumerables— se apiñan, sudorosos, en la bruñida superficie metálica. 
—¡La cantidad de estrellas que Nuestro Dios puso en el cielo es mil veces menor que el número posible, dilecto amigo, hijo de un burro y una rata! —y un millón de millones de ángeles —que es una manera de decir incontables— se contorsionan, adoloridos.

—Ya me cansé de tantos calambres ―dice, en un hilo de voz, Gabriel Arcángel, Mensajero de Dios, Guardián del Edén, Señor de la Misericordia, la Muerte y la Venganza—. Esto no da para más. Como puede, saca su mano derecha de entre un impresionante manojo de cuerpos descalabrados, agita su dedo índice y le ordena a Balduino de Flandes, comandante de los cruzados:
—¡Ataquen!

Abajo, las hordas de occidente se lanzan contra las murallas y las superan. 
Constantinopla cae. 
Una hora después, Zaoutzes y Vatatzes mueren atravesados por sendas espadas, sin haberse percatado de nada. La discusión termina.

Arriba, un suspiro de alivio recorre la multitud de la Corte Celestial. De a poco, el Gran Nudo se desarma y cada uno de los ángeles ―golpeados, amoratados, rotas las alas— dejan la cabeza del alfiler y se dirigen, estirándose, a cumplir con sus tareas.
—¡Uf!
—Ya era hora…
—Otro siglo así, y me quedo sin espalda.
—¡Ay!
Uno estira los brazos, otro se sacude.
En la superficie brillante, quedan algunas manchas de sangre y muchas plumas de todos colores. Justo en el centro, unos quinientos o mil ángeles ―que también es una manera de decir infinito— permanecen envueltos en un revoltijo. 
Tardarán una eternidad en desanudarse.

Escena en una bucólica villa, en un día de mercado, en la Edad Media


—¿Qué va a llevar, doña?
—Deme tres libras de muslo, cortado finito, como para cotoletti.
—Muy bien. Tiempo loco ¿eh? —contestó el carnicero, al tanto que afilaba su cuchillo en la piedra de Ardenas y se disponía a rebanar la pierna del prisionero —ojos inyectados en sangre, espumarajos escapando de su boca con dientes flojos por morder lonjas de cuero para engañar al dolor, su cara roja y perlada por el sudor, las venas azules de sus sienes a punto de estallar, las manos moradas por las ataduras— condenado a ser descuartizado en vida, vendido en fetas en el mercado.

martes, 6 de diciembre de 2011

La ciudad rota


Miró el horizonte
—cada vez más lejos, cada vez más bajo―
Cerró sus ojos, agitó sus alas, entreabrió su pico.
Inspiro, con energía, el aire azul de la mañana.
El sol recién nacido besó las plumas de su pecho.
Cambió la quieta calidez del nido
por la conocida sorpresa de otro vuelo. Se lanzó al vacío.
Allá
la ciudad sin hombres, muerta, lo llamaba.
Los padres de los padres de los padres de sus padres
lo contaban:
«muchos soles atrás en ella había vida,
hombres, comida, árboles y ruidos.»
Ahora no. Él voló muchas veces por sus calles vacías
La conoce y sabe
de paredes quemadas, herrumbre de hierros,
y silencio de ruinas. ¿Dónde están todos? ¿dónde han ido?
Los padres de los padres de los padres de sus padres
lo contaban:
los cegó una gran luz,
un trueno atroz les robó el sonido,
un viento ardiente les quemó la vida.
Los hombres y los pájaros volaron ese día,
hechos cenizas.
El ama la ciudad, aunque la sueña distinta.
Vuela entre paredes. Busca no sabe qué.
No conoce a los hombres. ¿eran como él?
¿tenían alas? ¿plumas? ¿esta ciudad rota
era su nido? ¿contaban historias
a sus crías? El le cuenta a los suyos,
cuando cae la noche y a cobijo:
«recuerden y cuéntenlo a sus hijos
y a los hijos de los hijos de sus hijos.
Muchos soles atrás, allá en la ciudad había vida,
hombres, comida, árboles y ruidos».

viernes, 18 de noviembre de 2011

Suplemento del Diario Noticias de Arequipa, Perú


Mi microrrelato "Sindicato" fue publicado en la revista Enigmas Nº40, del diario Noticias de Arequipa, Perú, como parte del Taller de microrrelatos "Micrópolis" (www.micropolis.pe). Gracias a Beto Benza y Pablo Nicoli Segura..

viernes, 7 de octubre de 2011

Relatos míos en REVISTA CRONOPIO

La revista colombiana Cronopio (¡Muy buena revista!) publica SEIS relatos míos en su edición número 23; como anticipo de mi próximo libro.

¡Gracias amigos!

link: CRONOPIO 23

miércoles, 5 de octubre de 2011

Microcuentos míos en portugués

José Lópes tradujo microcuentos míos al portugés, en http://micro-leituras.blogspot.com/2011/09/daniel-frini-argentina.html. Acá están:


O clamor dum caído
   A chuva lavou os nossos pecados. Todos e cada um deles. Uma pena. Antes, durante a seca, tudo era mais divertido.

Caminhos da ciência
   - Doutor Frankestein! E se em lugar de percorrer morgues e cemitérios para fazer uma criatura, não experimenta com a garçonete da taberna, essa de cabelos claros e peitos túrgidos que tanto lhe agrada?

Equívocos da Ciência
   Era alquimista e conhecia os segredos da vida e da morte. Sofria de Alzheimer, de modo que costumava confundir as substâncias. Ao buscar o elixir da vida eterna descobriu, em mil, trezentos e trinta, o leite em pó.

Com ela senti-me sempre seguro
   - Não meu filho, os fantasmas não existem – tranquilizou-me a minha avó, morta há já vinte e cinco anos,

Um trabalho bem feito
   - Missão cumprida, meu general. Não ficou ninguém com vida! General? Meu General? Responda, por favor…

Censura
   Conta Andersen do imperador a quem burlaram com um traje inexistente.
   - Mas ele não leva nada vestido! – Exclamou uma criança.
   - Não usa traje! – Logo gritou o povo.
   A Polícia Montada reprimiu com gases. A criança cumpre prisão perpétua.

Insegurança nossa
   Hoje roubaram-me a carteira, partiram-me um braço em dois pontos, perdi um olho e sofri esmagamento do rim. Cada dia se torna mais complicado viajar de comboio. Por sorte, cheguei a horas ao trabalho.

Sodoma
   Iavé disse: “Lot, sobrinho de Abraão, destruirei a cidade com fogo e enxofre. O seu pecado é muito grave e irreversível”.
   Lot intercedeu e Deus concedeu-lhe: “Não a destruirei se nela encontrares dez justos”.
   Não os havia, e Buenos Aires foi arrasada.

Todo o tempo passado
   Quando se quis tornar músico profissional, perdeu o seu dom. Agora, toca no Metropolitano. Seguem-no um gato e duas ratazanas e trocou a flauta por um acordeão. Estranha tanto Hamelin que até dói.

Discriminação
   - Mãe, porque é que os meninos não querem jogar á bola comigo?
   - Filho, deixa-os jogarem os seus jogos. Eles não são maus, apenas temem os desconhecidos. Agora, sê um bom menino e fica quietinho no teu ataúde.

A Banshee
   O grito, lamentoso, agudo e profundo; soou no bosque, a anunciar a morte de alguém na minha família.
   É estranho, porque matei todos os meus familiares há dez anos. E não há Banshees nas pampas.

Avanços da ciência
   Antes que Newton inventasse a gravidade, as maçãs vendiam-se à dúzia porque não pesavam nada.

Euclides…
            …demonstrou que há infinitos números primos. Tantos, como os filhos das suas tias em Alexandria, no Épiro, Tessália, Corinto, Esparta, Atenas, toda a Argólida, Mileto, Abidos, Arcádia, Etólia. Apolónia, Pela, Cítera, Caristos e Ítaca…Odiava as reuniões familiares.

Dos contos
   Dormiu durante cem anos. Quando despertou, havia no palácio um tal quilombo de filhos, netos, bisnetos e tataranetos: que, ainda por cima, a viam como um estorvo. Tomou meio frasco de Vallium, e dormiu cem anos mais.

Suspeitas de conspiração
   Sei, de boa fonte, que os ianques nunca chegaram à Lua. Disse-mo o amigo da cunhada da irmã do porteiro do chefe de mantimentos da cafetaria da NASA, que tooooodas as fotos e tooooodos os filmes foram feitos em Marte!

Momento de iluminação dum existencialista pós-moderno
   Sustentou sempre que a vida é um acidente. Antes de chocar contra a árvore, disse a si mesmo: “Estive equivocado. Vida, foi o que tive até agora. Isto, em troca, é um acidente”.

Olor/sabor/final
   Ela cheira a pêssegos e sabe a cerejas. Os seus peitos sobem e descem ao ritmo da sua respiração, agitados. Chora sem emitir um som. Ele beija-lhe o umbigo, apoia a sua cabeça no seu ventre firme e adormece, satisfeito. Ela acaricia-o e, prolongando o seu prazer, come-o.

Aborrecimento
   - Puxa! Mais um dia sem poder sair para ir jogar á bola – disse Jafet, filho de Noé. E só estavam cumpridos sete dias.

Não me desampares
   - Tem direito a um anjo da guarda – disseram-me mesmo antes de nascer – se não puder pagar-lhe, nós o proveremos com um anjo oficioso.
   Claro está, não pude pagar um! E o que me calhou em sorte atende uns vinte milhões de pessoas.
   Não posso esperar grande coisa dele.

Problemas angelicais
   Como ser um homem íntegro e honesto, se o meu anjo da guarda está na prisão por contrabando, suborno, posse ilegal de arma de guerra e tráfico de estupefacientes?

Em algum lugar da Mancha:
   - Dilecta minha, refulgência das minhas retinas, discernimento que esclarece a minha existência – disse Alonso Quixano – Febo arrulha o elixir da tua prosápia…
   - Qu’é isso? – perguntou Aldonça Lourenço enquanto coçava uma teta.

Outro dia no paraíso
   Golpeou a mulher na cabeça e arrastou-a até á sua gruta. Preparou o fogo, recém-inventado.
   - Não, besta – disse o deus – ela é tua companheira, não comida.

Siseneg
   Seis dias antes, morreram os animais. Cinco dias antes, a chuva matou toda a vegetação. Quatro dias antes, a névoa apagou o céu e o firmamento. Três dias antes, o caos misturou as águas e a terra. Dois dias antes, desapareceu o homem. No último dia, disse: “Apague-se a luz”. Depois, descansou.

sábado, 11 de junio de 2011

En "La Luna y Companía" leen mi poema "Mare Nostrum"


José Laboreo (Amigoluna) lee mi poema "Mare Nostrum" en su programa de Radio Navarrete, España, "LA LUNA Y COMPANIA"

El audio está acá: Mare Nostrum

sábado, 14 de mayo de 2011

VISIONES 2009, finalmente publicada.


José Vicente Ortuño me avisa, desde España, que finalmente fue publicada (en papel) la antología "Visiones 2009" en la que está incluido mo relato "Éramos un millón de animalitos ciegos".

El libro está editado y publicado por la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror)

Díalogo I

―No quedarán ni semillas que perpetúen la jungla.
—Tiene razón ―sentenció el gorila, mientras exhalaba el humo de un carísimo Partagás cubano.
— Pero descuide ―aseveró Tarzán —: otras selvas de hierro y cemento han atrapado al hombre. Al final seremos vengados.
―Dios lo oiga. Páseme el whisky.

Respuesta a una misiva

Estimado: en relación a su carta, lamento la decisión tomada. El suicidio no soluciona nada. Pero debe dirigirse al Juzgado en lo Criminal Nº 3, a cargo del Dr. Bustamante. No puedo atender su caso: Soy Juez de Línea y nada puedo hacer hasta que termine el partido.

Biblioteca mitológica I

Minotauro está en el centro de la estancia. Aprieta sus puños y bufa. El sudor brilla en su testuz y la sangre tiñe su morrillo. Va a atacar.
Enfrente Teseo, tenso en el traje de luces, estoque escondido, agita el capote rojo que tejió Ariadna con su insigne hilo.

viernes, 25 de marzo de 2011

Cuatro poemas míos en una antología editada en Brasil!

La editorial All Print Editora publicó en Belo Horizonte (Mina Gerais, Brasil) la antología "Nos da Poesía Volume 2" en la que fueron seleccionados cuatro poemas míos:

"Semblanza de un general demasiado parecido a los nuestros"
"La ciudad rota"
"Imposible"
y "Cuatro"

Copio y traduzco (mal) la gacetilla de prensa:
El Instituto Imersão Latina (IMEL) realizó el lanzamiento de la antologia "Nós da Poesía Volme 2" con poetas de Brasil y de América Latina, en el Día Mundial de la Poesía, el 21 de marzo pasado.
Vivimos en un tiempo de estaciones indefinidas, originadas en los contratiempos de los desastres naturales, muchos de ellos debidos a la irresponsabilidad de los propios hombres que no cuidan el Planeta.
Es en esta hora que algunas palabras que son deseo común de los poetas de la antología "Nós da Poesia" se hacen coro: solidaridad, paz y libertad. Con estas palabras-actitudes podremos alcanzar los sueños de un mundo poético más dulce.
"Nós da Poesia Volume 2", reúne más de 40 autores de varias partes de Brasil y de otros países de América Latina, en un libro de 120 páginas de diversidad de estilos poéticos, una polifonia, que se hace un coro armónico delante de la desarmonía del individualismo. Nos unimos en un colectivo de poetas.

Gracias Brenda Marques Pena por tenerme en cuenta!

lunes, 21 de marzo de 2011

De viaje - Antología de microcuentos

En “De viaje”, una antología seleccionada por José Manuel Ortiz Soto, está mi cuento "Los espejos no hablan" (pág 19)

Se puede leer en:
http://issuu.com/manolortiz/docs/de_viaje3/1?e=0

domingo, 20 de marzo de 2011

Los espejos no hablan

—Espejito, espejito ¿quién es la más linda del reino?
―Antes que nada —contestó el espejo― deberíamos definir qué entendemos por lindo. Está claro que nos referimos a una cualidad inherente a una persona, pero como se han estado sucediendo las cosas últimamente (la desigualdad sembrada por el capitalismo en el mundo, tarde o temprano iba a traernos problemas), hoy, paradójicamente, las minorías son mayoría. Tanta oleada inmigratoria ha desdibujado nuestro concepto de belleza y lo que es hermoso para un japonés de la prefectura de Ibaraki no lo es para un bakongo del centro del Africa...

Una taza surcó el aire y deshizo el espejo en mil pedazos

—Pero yo ¿qué dije de malo? ―alcanzó a decir éste, antes de apagarse.

Qiangyan Wang

La nieta de Chi era hermosa. Se llamaba Redecilla Para Atrapar Miradas y cuentan que su pestañeo provocaba tifones en el mar de la China. Todos la amaron. Sólo un hombre fue capaz de estremecerla. Nadie la poseyó jamás. Los Contadores de Historias dicen que no murió. Cuentan que se esfumó en la nieve cierto invierno que se prolongó demasiado.

sábado, 5 de marzo de 2011

Blues para una princesa triste (¿que tendrá la princesa?)

Cuando Bella se casó con Lord Bestia imaginó otra vida.
No entendía cómo aquel hermoso hombre en que se transformó el monstruo después del beso, podía ser tan asqueroso. No eran sólo los calzoncillos y las medias hediondas tirados por toda la casa, ni la puerta del baño abierta (y el tremendo olor a descomposición que inundaba el Palacio todas las mañanas y para el cual no había tea encendida capaz de neutralizarlo), ni verlo en la puerta del comedor, desnudo y haciendo el elefantito justo cuando ella había preparado una cena romántica, ni los diez hijos ―todos, niños y niñas, tan asquerosos como el padre—. Lo que más la indignaba eran las reuniones con los amigotes de los cuentos: el cazador de Caperucita, el Ogro de Pulgarcito, Barbazul y el enano Rumpelstikin. Bella llegó a odiar los campeonatos de eructos, los concursos de pedos sonoros, los torneos de meadas desde la Torre Norte que más de una vez le arruinaran las sábanas colgadas a secar en la soga, y las insoportables risotadas que la despertaban así se fuera a dormir al Ala Oeste. Con los años, pasó de Bella, a ser primero Interesante, luego Simpática, más tarde Flaca Arrugada y finalmente Cosa.
—¡Che, cosa, traenos otra jarra de vino! ―decía Barbazul.
—¿Porqué no me puedo limpiar la boca con la cortina? ¿Ah? ―preguntaba el Ogro, mientras Rumpelstikin ora le levantaba el vestido, ora le apretaba un pecho:
—¡Zoraida! ¡La de las tetas cáidas!― decía a los gritos, y todos reían a carcajadas.
Ya ni siquiera Príncipe Valiente la visitaba, como supo ocurrir en una época, cada vez que Bestia y sus amigos salían de cacería. Tampoco contestaba sus palomas mensajeras.
Recordaba, como si hubiese ocurrido hace instantes, su último intercambio de palabras, en el Mercado:
—Salí, fea ―dijo Valiente, y se alejó en su corcel seguido de su guardia personal, mientras a ella se le caían las papas de la bolsa de las compras.
Eventualmente, abandonó a su marido.
Armó su morral y se dirigió al bosque. Consiguió un conchabo; por casa, comida y unas pocas coronas para sus gastos personales, en la casa de los Siete Enanos —alguien debe limpiarla y hacer la comida, ahora que se fue Blancanieves―. Sabe que por lo bajo se burlan de ella; pero, al menos, son más decentes y aunque sea por simple piedad, le hicieron caso y ahora levantan la tabla del inodoro cuando van a orinar.

Paradoja

Era suicida y procastinador contumaz. Hace poco cumplió 103 años.

La maldad de las cosas inanimadas V

Escribió «Alejandra te amo. Tito» en la pared frente a la casa de su amada. Cuando ella se levantó en la mañana, miró por la ventana y leyó «Alejandra cornuda. Tito»

sábado, 26 de febrero de 2011

Claro está

Pasó que yo, claro está, no estaba pensando
justamente en eso.
Tenía la cabeza en otra cosa
cuando el cura Walter dijo
«…en la prosperidad y en la adversidad…»
No sé vos, pero yo
no le di bola.
Era, quizá, temerariamente joven.
Algo así como que el mundo
debía rendirme pleitesía.
Y me fui a vivir con vos
sin armadura.

Que lo tiró.

Mirá que han habido momentos
buenos, muy buenos y excelentes.
(las caritas rojas de los chicos saliendo de vos, por citar algo)
Pero a la adversidad
caracho,
se le metió entre ceja y ceja
que tiene que ganarnos por goleada.

Un buen día amanecimos meados
por todo Jurassic Park
(de la uno a la cuatro y sin cortes comerciales)
Al principio nos dijimos: «son pruebas
que nos pone el Barba».
Pero a esta altura,
si fuera el caso, tendríamos
aprobados una parva así de alta
de doctorados y licenciaturas.
Para mí que el Barba nos jugó
en un truco con el Cuernos
(y perdió, claro está)
Y encima nos dejó el consuelo de pensar
que a otros le están pasando cosas peores.
Será así.

Pero a mí se me parte el corazón
cuando te veo llorar.
Se me revela el bobo de impotencia
cuando no doy con la palabra justa
que te ayude a salir.
Daría las manos por conocer el abrazo
que te deje en la boca una sonrisa.
La vida daría
Por darte una vida feliz.

Pero no soy Merlín, ni Copperfield
Ni Fu Man Chu, ni Houdini.
Y por más que busco en internet
no hay trucos.
Ya ves, sólo puedo darte mi ineptitud
de hombre.
Y amarte.
Y decirte «acá estoy, a tu lado»
Éste es mi corazón,
ésta es mi mano.

Y prestar, claro está, más atención al cura
cuando nos case, otra vez más,
en otra dimensión, en otra vida.

La muerte no podrá separarnos.


Daniel Frini, Argentina
Con este poema participo en el tercer Concurso de Poesía de Heptagrama

lunes, 21 de febrero de 2011

La maldad de las cosas inanimadas IV

―¡López!—gritó el maestro
López, sobresaltado, rompió la tiza al terminar de escribir por centésima vez “No debo hablar en clase”. Miró y, aterrado, leyó noventa y nueves “maestro puto”.

La maldad de las cosas inanimadas III

El viento era sudeste; pero la veleta marcaba el norte. Cuando rotó al sur, la veleta marcó el noreste. Nunca pensó que pintar al gallo de rosa pudiera enojarlo tanto.

La maldad de las cosas inanimadas II

La taza le golpeó la nariz cuando quiso tomar un sorbo, la cucharita le lastimó un ojo, el café le manchó la camisa nueva. El mozo lo trató de idiota.

miércoles, 16 de febrero de 2011

¡Un cuento mio en la antología "VOZ HISPANA I"!

La gente de MAR EN PROA seleccionó mi relato "El viaje del alma de Juan Benítez" para la antología "Voz Hispana I".

En su blog (http://librovozhispana.blogspot.com/) dicen: Es poco común encontrar un libro así. Se trata de una antología de cuentos cortos oriundos de Hispanoamérica. Diversos temas, un sinfín de formas para expresar emociones y sentimientos, aspectos inéditos sobre cada país, sobre cada persona. Un mismo lenguaje, muchas facetas.
Mar en Proa convocó. Los escritores aceptaron el reto. Cerca de ochocientos cuentos de veintitrés países llegaron. Todos con ansias de mostrar un pedazo de su tierra, de su corazón. Por desgracia, no todos pudieron publicarse en el libro. Como editorial independiente no podemos cargar con titánica tarea.
Haremos lo posible por hacer llegar este libro a aquellos lugares donde se busque leer y no haya un texto; donde esté la semilla y falte quien la ponga en la tierra y, luego de darle los primeros cuidados, la deje crecer.
Aquí se conjugan voces noveles y expertas. Todas amenas.
Nuestro objetivo se habrá cumplido cuando, al terminar de leer este libro, usted, apreciable lector, esboce una sonrisa de satisfacción y decida compartirlo con quienes lo rodean. Se vale criticar, aportar, inferir finales, escribir un cuento. Hagamos de Latinoamérica una región de lectores y escritores.